miércoles, 17 de octubre de 2012

ID: PRECIOS@

ID: PRECIOS@
x Stv
«¿Soy yo o no?, he ahi el dilema»

Encontrábame deglutiendo tubérculo pueblense cuando de bote pronto y sin esperarlo, me encontré de frente con un conjunto de grafías inefables. De nuevo, por curiosidad, me vi obligado a enfocar mecánica y ópticamente el objetivo en cuestión, lleno (al principio, cómo siempre) de caracteres indescifrables. Acepto que los problemas que me acogen siempre serán mayores a cualquier texto o pretexto, aun así intento concentrar mi atención al imponer y poner mi mente en blanco o cuando menos en el limbo. Mi feroz mirada furtiva empieza a recorrer cada una de las líneas. Escudriño cada palabra lenta e íntegramente, sé de antemano, que encontraré un sin fin de inconsistencias y deslices gramaticales; las ideas o los conceptos son lo de menos. Escrupulósamente disecciono cada párrafo. Quiero ver al verdadero protagonista escrito dentro de cada renglón; creo que descubriré, incluso, sus más oscuros y siniestros pensamientos, sus miedos o terroríficas fobias, pero mi inocente instinto me dice que en ésta ocasión no será igual.

Mi historia podría ser la tuya, la de él, la de una o un cualquiera o ningun@, incluso, quizás, la de ell@s; al final, aunque siempre lo nieguen, todas las patrañas son iguales, excepto ésta que es real, porque está basado en contundentes hechos verídicos y científicamente comprobados, pues se trata de ti. Desde hace mucho tiempo obsesivo investigo / observo / escribo sobre tú persona y  seguramente ni cuenta te habías dado. Dirás que no te conozco, que no sé nada de ti. Sé lo suficiente. Estás pensando: ¿Qué es ésto: Una broma pesada, una mala jugada de algún escritor demente quien desea penetrarse en lo más recóndito de mi ser? -me cuestiono, nuevamente- ¿Seré tan transparente? ¿Me delatará mi forma de hablar, lo que digo o cómo lo digo o la forma en que garrapateo las cosas? ¿Qué podría ser?

Idiota / indiorante, pues ¿qué se cree? Cómo si de verdad pudiese conocerme. No tiene ni la menor idea de quién soy, mucho menos lo que pienso o de las cosas que me ha tocado vivir. ¿Qué podría saber éste desgraciado de mi? ¿Tendrá el poder de leer la mente? NO, que absurdo. Estoy entrando en una demencial paranoia. No hay forma de que él sepa lo que pienso. Mejor dicho, para empezar: ¿sabrá lo que piensa él?, ¿pensará?. Tengo la idea de que nada más escribe por escribir, un instinto salvaje de decir por decir, sin poder decir nada. Él no puede saber más de mi que lo que yo sé de mi mism@, que es.., que es… Ironías, parece que no sé mucho de mi.

Del documento atiborrado de signos inescrutables, que intentaban hablar sobre lo paradójico de mi identidad,  que ni al final o al principio me dijeron nada o mucho menos algo, me encuentro en éste preciso punto, que en realidad es coma, donde leo y releo otra vez y no encuentro sentido alguno a las palabras aquí plasmadas. Sigo adelante en automático, nada más para que los demás, que igual me están estudiando y viendo leer éste texto, no juzguen mi falta de atenta y adiestrada atención. Desconecto mi cerebro y pienso en otras cosas mucho más agradables, mucho más provechosas que yo mism@. Porque a mi, nadie me va a cuestionar, mucho menos intentar concentrarse en mi ser. Él, ni nadie puede saber nada de mí porque ni yo mism@ se quien soy.

Confundid@, aturdid@ y cansad@, dejo la lectura. Nada entendí / aprendí. Sólo pude recordar, casi al final (entre párrafos y puntos, la siguiente línea / frase  indescifrable que estaba escrita ahí / aquí:

Quieras o no, TÚ eres e/l/a hero/ína/e de ésta película, ¡A/p/m/á!

-¡BAH! aquí todo suena a prejuiciosas, precipitadas visiones y conjeturadas moralinas o dichos ilógicos, para empezar por que yo ni siquiera se leer, mucho menos entre líneas.  Es más ya ni  me encuentro aquí, ya me fui (me llevaron y chamaquearon) desde hace rato y ahí está e/l/a de a lado, que le consta, o ¿no, vale?

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