jueves, 10 de octubre de 2013
amor
POR Haruki Murakami
Una bella mañana de abril, en una callecita lateral del elegante barrio de Harajuku en Tokio, me crucé con la chica 100% perfecta.
A decir verdad, no era tan guapa. No sobresalía de ninguna manera. Su ropa no era nada especial. En la nuca su cabello tenía las marcas de recién haber despertado. Tampoco era joven –debía andar alrededor de los treinta, ni si quiera cerca de lo que comúnmente se considera una “chica”. Aún así, a quince metros sé que ella es la chica 100% perfecta para mí. Desde el momento que la vi algo retumbó en mi pecho y mi boca quedó seca como un desierto.
Quizá tú tienes tu propio tipo de chica favorita: digamos, las de tobillos delgados, o grandes ojos, o delicados dedos, o sin tener una buena razón te enloquecen las chicas que se toman su tiempo en terminar su merienda. Yo tengo mis propias preferencias, por supuesto. A veces en un restaurante me descubro mirando a la chica de la mesa de junto porque me gusta la forma de su nariz.
Pero nadie puede asegurar que su chica 100% perfecta corresponde a un tipo preconcebido. Por mucho que me gusten las narices, no puedo recordar la forma de la de ella –ni siquiera si tenía una. Todo lo que puedo recordar de forma segura es que no era una gran belleza. Extraño.
-Ayer me crucé en la calle con la chica 100% perfecta –le digo a alguien.
-¿Sí? –él dice- ¿Estaba guapa?
-No realmente.
-De tu tipo entonces.
-No lo sé. Me parece que no puedo recordar nada de ella, la forma de
sus ojos o el tamaño de su pecho.
-Raro.
-Sí. Raro.
-Bueno, como sea –me dice ya aburrido- ¿Qué hiciste? ¿Le hablaste? ¿La seguiste?
-Nah, sólo me crucé con ella en la calle.
Ella caminaba de este a oeste y yo de oeste a este. Era una bella mañana de abril.
Ojalá hubiera hablado con ella. Media hora sería suficiente: sólo para preguntarle acerca de ella misma, contarle algo acerca de mi, y –lo que realmente me gustaría hacer- explicarle las complejidades del destino que nos llevaron a cruzarnos uno con el otro en esa calle en Harajuku en una bella mañana de abril en 1981. Algo que seguro nos llenaría de tibios secretos, como un antiguo reloj construido cuando la paz reinaba en el mundo.
Después de hablar, almorzaríamos en algún lugar, quizá veríamos una película de Woody Allen, parar en el bar de un hotel para unos cócteles. Con un poco de suerte, terminaríamos en la cama.
La posibilidad toca en la puerta de mi corazón.
Ahora la distancia entre nosotros es de apenas 15 metros.
¿Cómo acercármele? ¿Qué debería decirle?
-Buenos días señorita, ¿podría compartir conmigo media hora para conversar?
Ridículo. Sonaría como un vendedor de seguros.
-Discúlpeme, ¿sabría usted si hay en el barrio alguna lavandería 24 horas?
No, simplemente ridículo. No cargo nada que lavar, ¿quién me compraría una línea como esa?
Quizá simplemente sirva la verdad: Buenos días, tú eres la chica 100% perfecta para mi.
No, no se lo creería. Aunque lo dijera es posible que no quisiera hablar conmigo. Perdóname, podría decir, es posible que yo sea la chica 100% perfecta para ti, pero tú no eres el chico 100% perfecto para mí. Podría suceder, y de encontrarme en esa situación me rompería en mil pedazos, jamás me recuperaría del golpe, tengo treinta y dos años, y de eso se trata madurar.
Pasamos frente a una florería. Un tibio airecito toca mi piel. La acera está húmeda y percibo el olor de las rosas. No puedo hablar con ella. Ella trae un suéter blanco y en su mano derecha estruja un sobre blanco con una sola estampilla. Así que ella le ha escrito una carta a alguien, a juzgar por su mirada adormecida quizá pasó toda la noche escribiendo. El sobre puede guardar todos sus secretos.
Doy algunas zancadas y giro: ella se pierde en la multitud.
Ahora, por supuesto, sé exactamente qué tendría que haberle dicho. Tendría que haber sido un largo discurso, pienso, demasiado tarde como para decirlo ahora. Se me ocurren las ideas cuando ya no son prácticas.
Bueno, no importa, hubiera empezado “Érase una vez” y terminado con “Una historia triste, ¿no crees?”
Érase una vez un muchacho y una muchacha. El muchacho tenía dieciocho y la muchacha dieciséis. Él no era notablemente apuesto y ella no era especialmente bella. Eran solamente un ordinario muchacho solitario y una ordinaria muchacha solitaria, como todo los demás. Pero ellos creían con todo su corazón que en algún lugar del mundo vivía el muchacho 100% perfecto y la muchacha 100% perfecta para ellos. Sí, creían en el milagro. Y ese milagro sucedió.
Un día se encontraron en una esquina de la calle.
-Esto es maravilloso –dijo él- Te he estado buscando toda mi vida. Puede que no creas esto, pero eres la chica 100% perfecta para mí.
-Y tú –ella le respondió- eres el chico 100% perfecto para mi, exactamente como te he imaginado en cada detalle. Es como un sueño.
Se sentaron en la banca de un parque, se tomaron de las manos y dijeron sus historias hora tras hora. Ya no estaban solos. Qué cosa maravillosa encontrar y ser encontrado por tu otro 100% perfecto. Un milagro, un milagro cósmico.
Sin embargo, mientras se sentaron y hablaron una pequeña, pequeñísima astilla de duda echó raíces en sus corazones: ¿estaba bien si los sueños de uno se cumplen tan fácilmente?
Y así, tras una pausa en su conversación, el chico le dijo a la chica: Vamos a probarnos, sólo una vez. Si realmente somos los amantes 100% perfectos, entonces alguna vez en algún lugar, nos volveremos a encontrar sin duda alguna y cuando eso suceda y sepamos que somos los 100% perfectos, nos casaremos ahí y entonces, ¿cómo ves?
-Sí –ella dijo- eso es exactamente lo que debemos hacer.
Y así partieron, ella al este y él hacia el oeste.
Sin embargo, la prueba en que estuvieron de acuerdo era absolutamente innecesaria, nunca debieron someterse a ella porque en verdad eran el amante 100% perfecto el uno para el otro y era un milagro que se hubieran conocido. Pero era imposible para ellos saberlo, jóvenes como eran. Las frías, indiferentes olas del destino procederían a agitarlos sin piedad.
Un invierno, ambos, el chico y la chica se enfermaron de influenza, y tras pasaron semanas entre la vida y la muerte, perdieron toda memoria de los años primeros. Cuando despertaron sus cabezas estaban vacías como la alcancía del joven D. H. Lawrence.
Eran dos jóvenes brillantes y determinados, a través de esfuerzos continuos pudieron adquirir de nuevo el conocimiento y la sensación que los calificaba para volver como miembros hechos y derechos de la sociedad. Bendito el cielo, se convirtieron en ciudadanos modelo, sabían transbordar de una línea del subterráneo a otra, eran capaces de enviar una carta de entrega especial en la oficina de correos. De hecho, incluso experimentaron otra vez el amor, a veces el 75% o aún el 85% del amor.
El tiempo pasó veloz y pronto el chico tuvo treinta y dos, la chica treinta
Una bella mañana de abril, en búsqueda de una taza de café para empezar el día, el chico caminaba de este a oeste, mientras que la chica lo hacía de oeste a este, ambos a lo largo de la callecita del barrio de Harajuku de Tokio. Pasaron uno al lado del otro justo en el centro de la calle. El débil destello de sus memorias perdidas brilló tenue y breve en sus corazones. Cada uno sintió retumbar su pecho. Y supieron:
Ella es la chica 100% perfecta para mí.
Él es el chico 100% perfecto para mí.
Pero el resplandor de sus recuerdos era tan débil y sus pensamientos no tenían ya la claridad de hace catorce años. Sin una palabra, se pasaron de largo, uno al otro, desapareciendo en la multitud. Para siempre.
Una historia triste, ¿no crees?
martes, 8 de octubre de 2013
tiempo a tiempo
x Stv.
{Presagió que al final el tic, tac sería producto de su desquiciada imaginación}
La joven Hechicera le preguntaba al viejo Adivino:
- ¿Como te ves en diez años?.
Vivo de las ilusiones, haciendo soñar a los demás, pero no soy aficionado de la incertidumbre, no me gusta fantasear, aunque mi vida sea en sí una fantasía, por increíble que pudiera parecer. Las ilusiones, no son más que castillos construido con naipes y cimentados en el aire.
Ver hacia delante puede ser un buen ejercicio mental, sí se toma como premisa que todo lo que se cree, es, y que la posibilidad de ver materializada a realidad un sueño o ambición, se incrementa en proporción directa al deseo sumado a la acción.
Si alguien quiere verse a futuro, basta con ver su estado actual. Lo que está construyendo, sembrando o caminando en el presente, será en consecuencia su futuro labrado.
Por eso me quedo con el presente que ya en si contar con el hoy de cada día, ya es un regalo, por simple etimología. Mañana no sabemos si amanecerá, aunque la contundencia del tiempo diga que siempre habrá un mañana.
Así que ante la pregunta sobre cómo me visualizo en el futuro, solo podría decir a mi favor que la cosa que me consta es disponer del ahorita, lo que hago aquí, concentrado contigo, eso es lo único que importa.
Mi instinto me dice: Disfruta cada momento por que éste en un instante se va. Confórmate con tener el hoy, poseer la capacidad de ser y poder, ya mañana y todo lo que converja con ella, como venga será ganancia -culminó el adivino.
sábado, 31 de agosto de 2013
Lunáticos
MENSI, ¿VAIS?
por Stv
{El lado oscuro de la luna}
Eran días de aguardar dentro de las cavernas. Abundaba un ambiente saturado de pasmosa homonimidad. Todos los seres de la misma especie eran idénticos entre si, en especial los homideos. Nada diferenciaba a un cavernícola de otro, misma apariencia, mismo lenguaje abstracto, incluso mismo pensamiento. Durante millones de años la existencia de todos los seres vivientes trascurrió entre nacer, crecer, reproducirse y morir, sin trascender de algún modo mas que en su propia perpetuación. Todas las especies daban por hecho que todas las cosas estaban ahí, nomas. Que así había sido y que así seria por siempre. Sobre todo creían que no existía relación alguna entre las cosas y los efectos. Por lo tanto, nunca nadie se cuestionó nada, no habría porqué. Pero surgió una pequeña diferencia que hizo a uno de ellos diferente a los demás.
Una noche uno de los cavernícolas alzó su vista al cielo estrellado y por primera vez se percató de un objeto suspendido en el aire, luminoso y redondo, mucho más grande y brillante que el resto de los cuerpos celestes. Su absorta admiración hizo que todas las noches, en forma rutinaria, observara fascinado tan curioso elemento. También se percató de la paulatina trasformación diaria que sufría el objeto hasta su total desaparición. Fue tanta su admiración y extrañeza por tan extraordinario fenómeno natural que no pudo evitar compartir su descubrimiento, mediante dificultosos gruñidos guturales, con los demás miembros del clan. Prácticamente todos lo tildaron de loco. Con sus rupestres señas le hicieron saber lo poco práctico que era observar algo que no tenía relación alguna con ellos. A pesar del rechazo de los demás trogloditas a su descubrimiento, el lunático ser no ceso de observar el cielo todas las noches, hasta contemplar nuevamente su enigmático descubrimiento. Con el paso del tiempo, el diferente ser pudo contagiar a otros la admiración por la omnisciente presencia del ente selenita. Juntos, los crédulos curiosos, pudieron comprender la mecánica traslacional del objeto astral, así como la paulatina transformante metamorfosis que influía en ellos en forma de medición temporal, la cual ocurría con la periocidad de un mes, lo que motivo que a este grupo de soñadores se les conociera como Mensis. Este hecho marcó la última vez en que todos los símiles homideos fueron iguales.
El paso del tiempo, la evolución y los múltiples caminos que tuvo que recorrer la mente originó que a la actualidad existieran tantos seres diferentes como pensamientos propios. En un mundo dominado por la imagen y la semejanza, en la práctica, teóricamente era imposible la igualdad de un individuo a otro, aún a pesar de coexistir en un universo que tiene como máximo principio que todo vacío tiende a ser llenado por otro de características parecidas.
En tal "prestigioso” espacio noticioso matutino de televisivo canal de las "estrellas" el anecdótico y joven conductor hace la presentación del entrevistado del día. Se refiere al erudito invitado como el sucesor y heredero del talento e intelecto de recién extinto literato.
Emular a otro semejante de oficio o intentar creer que se pueda ser igual al citado, incluso suplirlo en cualquier modo o sentido es meterse inútilmente en camisa de once varas. En este caso específico, aún cuando pudiera ponerse en sus zapatos y caminara un largo trecho, tendría que cubrir al menos tres características fundamentales que distinguieron en vida al letrado. Para comenzar, tendría que escribir a primera vista en forma aparentemente caótica e incomprensible, pero una vez releído el contenido, encontrar un texto saturado de un análisis contundente de los cotidianos hechos sociales, salpicados de una inobjetable razón y sazonados con una demoledora ironía. Además, tendría que tener una obsesiva y desmedida fijación por las colecciones de arte popular y una compulsiva necesidad de adopción de gatos al por mayor. Por último ser poseedor de una amplitud de criterio y apasionado por las exóticas aficiones wildescas, tal como el emulado de referencia, que hiciera que entre sus símiles del oculto mundo artístico lo llamaran con el apelativo de "la negra".
jueves, 8 de agosto de 2013
inevitable
A WILL WILL
Por Stv
{Mañana, serás historia}
Desde la dimensión en que te encuentres o la perspectiva que la veas, ya nada puedes hacer, es inevitable. El futuro ya está escrito, no importa lo que hagas o lo que pienses. Ese día que tanto rumiaban los ignorantes, ese ayer ya nos rebasó. Mañana nos parecerá increíble creer que por tanto tiempo la sinrazón se impusiera mediante la fuerza sobre la razón.
No estamos hablando de predicciones nostradamescas vaticinadas, tampoco serán amenazas cumplidas de venganzas divinas. No se necesita ser un genio para comprender que todos los mundos están regidos por las mismas elementales leyes de la física y las matemáticas. Cualquiera podría argumentar que es ilógico, por no decir imposible, conjeturar algo que no ha sucedido. Es inevitable, por impredecible que se pudiera imaginar, que los hechos que aun no se han materializado, de hecho ya estén predestinados. Es simple conocimiento de cómo se manejan los fenómenos físicos, los acontecimientos biológicos y los comportamientos sociales.
No se trata de una chanza o de una adivinanza. No es casualidad, ni cosa de mágicos hechizos, que pronto sea conocido ya, lo que va a suceder. Nada se puede hacer cuando todos los indicios señalan el camino a seguir, mostrándo de antemano lo que ha de acontecer. Son simples hechos contundentes, conjeturas formuladas en el análisis, basados en el más estricto sentido cientifico. Dentro del dinámico mundo de las estadísticas y la probabilidad, dependiendo en consecuencia de la moda, el promedio y la tendencia, nos muestran con datos contundentes una aproximación muy exacta de lo que va a pasar y así será, no hay de otra, científicamente hablando y de acuerdo a las circunstancias presentes.
No son cosas diabólicas o clarividencias avanzadas, ni tampoco maléficas maquiavelas deducciones. Esta demostrado que todos los mundos, de todas las galaxias incluidos en este cosmos, se manejan por ciclos, bailando un vaivén de efectos y comportamientos. De la misma manera que todo vacío tiende a ser llenado, que todo estado, concepto o pensamiento pasa del negativo a positivo y viceversa. Del mismo modo la resequedad del prejuicio y la oscurantista ignorancia será salpicada por la luz refrescante del conocimiento. La fracción que representaba la división entre la cordura y la locura será diluida. Se necesita ser muy ingenuo para creer que en un solo fragmento de este vasto universo cíclico, las cosas y fenómenos se comporten de modo diferente.
Por eso no es difícil saber, ni tampoco predecir o adivinar, sino saber a ciencia cierta que el día de ser humano a través del hommo sapiens ya llegó. Bendito sea el señor, el inobjetable creador de las ciencias exactas, que ya dio su pronóstico. Se acabaron los tiempos de los crédulos fanaticos, ya nada puede hacerse, es inevitable. Si al principio todo era cero y con el paso del tiempo evolucionó a uno, creando el mundo digital que conocemos, hoy, por harás del destino, todas las flechas apuntan al cien y consecuentemente a la sien.
viernes, 14 de diciembre de 2012
lunes, 3 de diciembre de 2012
#4 RABBIT
#4 RABBIT
x Stv
Desterrados de un mundo descompuesto. Rebeldes sentidos de múltiples ondas, formas y vibraciones.
El terráqueo está lleno de lunáticos, en alguna proporción y sólo quien a estado en un lugar cercano a la locura podría comprénderlo - decía San Agustín- no por nada, la demencia es el preámbulo a la exaltación.
>Uno esperaría nunca llegar a ser como ellos. El problema radica en que un alma atormentada por su propio silencio, jamás podrá ser reconfortada por ninguna oración, palabra o pensamiento. Piensas que el ruido te puede volver loco, pero sabes que lo estás cuando escuchas el aterrador sonido del silencio.
>Lo acepto, ésto no ha sido siempre, si acaso, me acosa desde mi moza infancia, pero no más. Siendo niños, llega uno a identificarse con visones afines, supongo. Habrá quienes se comparen con piedras, otros con observables cosas obscenas, con adorables líneas curvas o figuras obtusas. Los inocentes o muy animales se identifican con su propio ídem, generalmente. Por alguna extraña razón desde niño me sentí felino, me auto llamaba Gatuno y mi comportamiento era tal cual. Sí me sentía agusto ronroneaba, sí atacado arañaba. Y lo más importante, me encantaba la carne, por inversa consecuencia, enemigo acérrimo de las verduras o cosas ajenas a la vida gatil. De la curiosidad, era gatal digo fatal. Un buen, más bien, mal día, por casualidad escuché que la luna era de queso. Por primera vez me percaté de la existencia de tal elemento celestial.
>Al observar esa brillante irónica sonrisa suspendida en el aire, no pude menos que enfurecer, pensado que sí fuera de queso y no de sedosa y paradisíaca arena. Aún así el espectáculo era maravilloso, aunque al final terminó siendo tenebroso, ya que fue cuando los sonidos retumbantes empezaron, también. A medida que más me cautivaba la belleza lunar, igual un leve susurro empezaba a invadir mi espacio y mente.
>Mientras los días avanzaban, la luna crecía en dimensión y el tamaño del seseo se incrementaba. A medida qué esa brillante sonrisa, ahora tétrica, asemejábase a deforme boca hambrienta, los leves murmullos se fueron trasformando en estruendosos bullicios. Primero ese seseo rastrero se trasformó en un grillero incesante. Me asusté en verdad cuando los gatos reales en comuna y feroz sinfonía acrecentaban sus tonos. Mientras los días pasaban, ya en brillante plenitud circular, se añadieron las salvajes jaurías aullantes, integrada por toda clase de canídeos, quienes combinados en avalancha sonidero de gatos, grillos, serpientes y demás imperceptibles pero retumbantes ruidos dentro de mi infantil cabeza. Tanto ruido me asustó qué de inmediato dejé de pensar en el identificado selenita volador.
>Quizás si hubiese sentido cierta simpatía por algún ratón o roedor o alguna mínima minina afección al lácteo fermentado circular, quizás, sólo quizás, me hubiese dejado seducir de los cánticos lunáticos que parecían y se oían cómo atormentadas sirenas. Intenté no volver a pensar en la luna, mucho menos a observarla. Mi vida volvió a su normal cotidianidad. Poco a poco se fueron eclipsando los sonidos que en aquel entonces condené a ruidos, temores y visones. Todo trascurrió igual, en un tormentoso silencio, abrumador en ruidos, pero carente de sonidos con sentidos.
>Pero hace un mes pasó algo sorprendente. Eran los primeros días del mes. Yo andaba, como de costumbre, por ahí, divagando sin ton, ni son, cuando alguien de la nada preguntó: ¿Por qué será que en éste mes la luna es la más hermosa? No pude evitar voltear a ver a mi antiguo acústico torturador, qué me sonreía con malicia, nuevamente. Los ruidos empezaron y ahora se increpaban agolpados en lo más recóndito de mi mente, in crescendo. No podía dejar de contemplar la luna, aún al precio de mi cordura.
>La violencia y amplitud del sonido se incrementaron, al unísono de la frecuencia y la belleza lunar. Cuando llegaron a su zenit, toda aquella gama de combinaciones de sonidos, ruidos, tonos y tiempos silenciosos, todo ese aparente ensordecedor ruidal en la cúspide, en el punto máximo, en el clímax preciso de la luna llena total se trasformó en un dulce y cántico susurro acariciador. Absorto quedé que mis tan ruidosas aficciones y temores, se trasformaran en armonías cargadas de remanza paz. Hablaban de algo de que en ella se reflejaba la quietud de dos almas que han querido ser dichosas, pero de la letra ya no recuerdo más, menos me acuerdo de la tomada.
>Otro nuevo mes empieza hoy. El sonido y el ruido impera la imperceptible luna novel, aún invisible misteriosa o quizás cómplice, muestra leve su tímida y maliciosa sonrisa. Los ruidos estruendosos, complicados y combinados, los minúsculos con los grandiosos, vuelven y envuelven. Igual los silenciosos sonidos con valor y armonía. Me carcome la inquietud por volver a escuchar el canto y más ahora, cuando los rítmicos latidos de mi cuerpo se han integrado, mi corazón sincronizado, los ojos aclarados y oídos abiertos.
>Te haz dejado llevar, primero por tu sin razón, después obedeciste a tu corazón, luego seguiste tus propios pasos y al final, ya al borde del juicio, te has dejado llevar por el bullicio. Soy un loco perdido y solitario -para tus adentros piensas- que irremediablemente acabarás con creciente tremendo delirio, pues la tendente boruca ha alcanzado niveles demenciales. La luna casi ha alcanzado su máximo esplendor. Te sorprendes, pues te creías sólo y en un tris, tras te encuentras rodeado, están todos los redimidos, reunidos, contemplativos, silenciosos, cómo sí siempre hubieran estado ahí, pacientes. Nadie ha hablado, pues los que han vivido ésto, creen que las palabras que se dirijan a la luna, eso mismo les devolverá por el efecto eco o rebote, pero en forma de cancionera respuesta. Son meras temerosos suposiciones, pero todos optan por interpretar el silencio, es mejor, creen.
>La espectativa es climática total, pues ha coincidido que la coincidencia sea máxima, pues el acoplamiento es estelar, sólo cada 26 mil años se presenta la total alunada sideral con el resto del universo. La vez pasada que ocurrió tal coincidencia universal, comenzó con llanto, amargura y venganza. La hora cero ha llegado, el momento cumbre se ha alcanzado. De casualidad va pasando por ahí un loco. Nadie lo ve venir, ni llegar, pues todos mirando el majestuoso y orientador mapa estelar. Cuando en el momento más esperado e inesperado el demente chanza al de a lado:
-Ya se fijaron que allá arribotota, hay un conejo viéndonos, agarrándose la panza de tanto reírse de nosotros.
>No podemos evitar señalarla. Todos hablamos. Cada uno dice lo que ve, lo que cree que es o de lo que está compuesto aquel asteroide. Quien sabe que consecuencias nos traerá la bullicia generada por la gran bola humana. De pronto, un desconocido deseo ha despertado en mi, irrefrenable e incontrolable: El antojo por una apetitosa zanahoria, escoltada por una generosa guarnición de alfalfa. En su plenitud y alineación total, la luna está llena; yo me siento hambriento, pero igual, lleno, pleno.
martes, 20 de noviembre de 2012
MY SO G NO FORCE
MY SO G NO FORCE
Por Stv
Directo al punto G por gravedad, sin límites, ni escalas.
{LUGAR: Punto Referencial: (0, 0, 0, 0, 0) TIEMPO: hace 13,200 millones de años}
Puntualmente concentrados en todos los aspectos y perspectivas de su infinita y adimensional vida, eran lo más minúsculos y felices que alguna mente o demente sueño cualquiera pudiese imaginar.
>Siendo apenas dos diminutos insustanciales elementos nadales y estando ambos suspendidos en la ídem, vivian en armoniosa estabilidad. Por la más poderosa de las fuerzas del universo e irónicamente la más débil, unidos estaban los escuetos entes.
>Nada hubiera pasado y podrían haber vivido felices para toda la eternidad, pero un buen eón empezaron los tradicionales cuestionamientos, luego las divagaciones, las exigentelestiales superficialidades, los vacíos consecuentes y al final las nano elementales separaciones.
Todo comenzó cuando ella preguntó:
-¿Cuánto me quieres?
-Eres el centro de mi universo.
-Compruébelo, ¿Qué serias capaz de hacer por mi?
-Absolutamente todo. Pídeme un inverosímil cualquiera y lo haré con sumo placer.
-Cógeme esa estrella.
>En el acto y sin dudarlo, él se concentró lo máximo posible. La estable nada se vio alterada y sobre excitada. Por tanto tiempo, tanto calor, tantos deseos y energía acumulada / almacenada tuvo a bien, o menos mal o más mejor, degeneró a mal, provocando colosal explosión sideral. Así fue como una insignificante no-partícula se impulso hasta donde su máxima concentrada energía le permitió. Ahora entiende a la perfección que está ahí, por que él quiso, aunque siendo precisos, la precisión es imprecisa. Hasta ahí le llegó / llevó la impetuosa inercia de sus impulsivas decisiones y la consecuente pérdida de su propia energía potencial. Nunca midió las consecuencias de sus actos y no tendría porqué. El sólo llegó ahí, como pudo, aunque en esencia pura, sólo se dejo llevar por la gravedad.
>Dicen que: la penitencia es directamente proporcional al pecado. Quién dijera que el corazón / alma de tan insignificante cosa fuese de tan elemental magnetoferroso elemento. Una vez estacionado en inmenso espacio, en involuntario minimán al instante se convirtió. Primero fue el polvo que se empezó a acumular sobre su inexistente lomo, luego piedras pequeñas, después rocas y al final toda clase de cargas basurales. Y como ironía del destino, por no decir la conspiración del universo entero, su vida dio un giro sustancial cuando el hielo formado por temperaturas extremo vaciales y en confabulada combinación con explosivos / erosivos gases producto de la descomposición de materiales, origináronle pequeño quiste en mero centro, que a la larga y por falta de cuidadosa atención, se convirtió en secular circular anillar orbital espinal expuesta (vil rondanal asteroidal girando alrededor de tal / cual centroidal nadal), costosísima en todos los sentidos posibles y contrasentidos imposibles.
>La constante carga por acumulación eterna de material espacial le ha traído espinosas, terroríficas y dolorosas laceraciones espinales, sobre todo al eje que ahora sustenta al gigantesco mundo, su anillo dorsal. El recuerdo de ella le duele también, pero aún le duele más saber que, ser gravitacionalmente ambiciosos de origen no tiene fin, aparentemente.
Ha pasado mucho tiempo desde la distante separación, pero la constante punzada a cada instante en su eje rotor, le es un eterno recordatorio estelar resonante.
{LUGAR: a 1,200 millones de kms del último punto de referencia conocido, TIEMPO hace13,000 años}
>Habiendo sido deambulantes empedernidos, han evolucionado a cuadrúpedos seres noctámbulos. Disponen de una tremenda visión, muy necesaria en esos tiempos y oscuridades. Plácidamente descansado sobre la copa de frondoso árbol, se encuentran. Ambos asidos de sus palmípedas garras, miran la noche, facinados por los pequeños puntos brillantes.
Ella le cuestiona: ¿Cuánto me quieres?
-Eres el centro de nuestro universo.
-Compruébelo, ¿Qué serias capaz de hacer por mi?
-Te bajaría el sol, la luna y las estrellas.
>Destella un nuevo y misterioso brillo en los hermosos ojos de la fémina, que clava su aguda mirada al cielo estrellado. No se necesita ser una geniuda para saber que algo verdadera extraordinario tuvo que haber hecho ese diminuto cuerpo celestial para ser diferente, cargando chico anillote -piensa.
Y mirando directo a los deseosos ojos del macho que tiene frente a ella.
-Si me quieres de verdad, Se capaz de vencer a la gravedad, párate y consígueme un anillo con una piedrota que opaque a la más brillante de las estrellas.
>Él aún no tiene conciencia, pero carga con el prejuicio que enchuecó su destino cuando cogió por primera vez aquel rudimentario instrumento para partir nueces, utilizando su rebelde desviado dedo pulgar. Igual tiene el concepto que vive en un mundo perfectamente equilibrado, pero siente o mejor dicho presiente que cualquier cosa que haga o remueva, desencadenará consecuencias demenciales en su entorno, pero sus ojos inyectados de ardiente deseo ya no le permiten cuestionarse nada más. Ve la tremenda humanidad de esa bestial y peluda hembra. Su mirada está pérdida, ahora sólo tiene ojos para verla a ella, le fascina y hará lo que sea, posible / imponible para estar a su lado. Sabe, más bien, intuye que algo provocará con su indeterminante determinación, pero ya no piensa, su sangre agolpando otros tentadores lares, no permite la presión hidráulica suficiente para que fluya el vital liquido hasta su primitivo cerebro, por tanto ya no alcanza a ver / apreciar su futuro. Él, pecaminoso, solo quiere al momento ese magnético monumento. De las consecuencias fatales / carnales que se encargue el destino, la eternidad o la prole.
{LUGAR: Aquí, TIEMPO simultáneo con dos Segundos de diferencia por RT (diferentes dimensiones escalares y espaciosas posiciones espaciales tripolares)},
>Men/t's coincidentes (uno G-n-T y el otro s-Two-9) con serena frialdad, llegan a concisa conclusión:
-Sin excepción, todos los anillos, terminan causando dolor, algún día, tarde o temprano, créalo uno o no.
domingo, 11 de noviembre de 2012
CUERVIL
CUERVIL
Por Stv
Todos tienen su calculadora sinrazón de hacer.
...
martes, 6 de noviembre de 2012
CUEVONIAS
CUEVONIAS
por Stv
APLICABLE en absolutamente todas las cavidades de cualquier cab/ver Era, de celestiales galaxias a bacterio moleculares, bucales linguales a agujereados hoyos negros, anales siderales incluso eonales vaginales u otras cualesquiera terrenal o/e infernal profundidades, sin excepción.
>Es un cotidiano día cualquiera, en cualquier nano/mega dimensión. La causalidad ha determinado que ambas trayectorias coincidieran en pasajera estación. Con sola intención de pasar el hipertiempo, buscando pretextos para establecer/iniciar inocente, intrascendental e inalámbrica comunicación entre desconocidos entes diferentes, en ese atemporal paradero.
-Instintívamente ínteractuando, por extinto cualquier vacío tiende a ser ocupado al instante. Dice uno y contesta el otro:
-Pa'cabida, la vida.
-Cavernario al principio y al final.
-Profundo. Cómo le suena éste: Cuevas vemos, corazones si sabemos.
-La cueva te cabe toda.
-Arg, arg, me mató. Pero cómase ésta: Mortal caverna inmortal. Por ti vivo y mato, te y me.
-Cavernariamente delicioso, pero que tal: Quien domina la cueva lo domina todo.
-Quien lo dude que le pregunte a las chicatanas. Supieron aprovechar con eficiencia las bondades cavernosas.
-Asegurando el alimento cualquier ser o entidad puede lograr cosas sorprendentes. Incluso conquistar cualquier planetoide o montículo, por citar algo.
-Y pensar que todas las cavidades, de todos los vaciados espacios se rigen bajo los mismos principios.
-Humeda oscuridad con su consecuente energética degeneración calorífica y por ende la fuente vital.
-Eso sí, a la cuevita de vez en cuando hay que darle su manita de gato.
-O garras de tigre, en caso contrario a quien no siga las elementales leyes universales.
-El destructivo poder de succión entrando en acción.
-Proclive a albergar toda clase de alimañas, telarañas y parásitos patógenos, como tú comprenderás.
-Un simbiótico y sustentable hábitat total.
-Con lo que me encantan el moho y los alucinongos.
-Ya se me hicieron babas las trompas y aquí contigo puro güiri, güiri y nada de ñaca, ñaca.
-Déjeme echarle la del estribo: Aún en éste púbico transporte, el que convive y no trabaja; no come, mucho menos vive.
-Echémosle pues montón a la cosa, ahorita que se puso a modo.
-Ya rugiste mi querido Herpy. Provechoso y virulento día.
-Iguanas, almorranas.
Ambos, despedidos, ansiosos y presurosos se dirigen a senda desordenada caverna. Las circunstancias están dadas, la temperatura reconfortante, el promiscuo ph acidísimo y el ambiente demencialmente acogedor. Tantas carnosidades y ellos, con sus cientos de dientes, felices.
sábado, 20 de octubre de 2012
Ósculo oscuro
OSCULO OSCURO
x Stv
SI: ¿crees? eres res o ¿sabes.?
Que por la boca muere el pez,
La chiva por ídem al cuadrado,
El Mono por saber demasiado,
El zenzontle por su mega canto,
¿Por qué o quién mató al gato?
>La colisión es inminente e inevitable, figuratívamente hablando. Dos mundos completamente opuestos, cara a cara, viajado a estrepitosas y peligrosas velocidades. En el peor de los sentidos, el panorama del desenlace será exquisitamente fatal. Una franca bienvenida al frenético apocalipsis con tintes de éxtasis les espera a ambos seres y aún ninguno lo sabe. Por un lado, tal cual electrón, cargado con una pasmosa negatividad rayando en franca maldad y de frente, su contra parte correspondiente, la atractiva protona con su prominente positivismo eléctricamente muy atrayente. Siendo entes tan asimiles, la total empatia es a la enésima potencia.
>Cuando se habla en términos infinitesimalmente exponenciales, hay que considerar desde los miles de millones como unidad elemental hasta los fundamentales eones de números e incluso muchísimo más allá. De esas dimensiones estratosféricas se debe tomar como referente en el terrible / deseable encontronazo fenomenal, Aunque se diga lo contrario después del excelso evento ya no se vive, al menos no igual. Cuando se presenta y se presencia, el colosal espectáculo es fenomenal en toda la expresión y extinción de la palabra, que se trasforma en salpicante y (b)(v)ocalizante acción.
>Ése acuoso vehículo viajante está compuesto por más de cuatrocientas especies diferentes de valientes ménsis moustrosidades. La mente de cada ente de ése gigantesco ejército descerebrado, sólo sabe o intuye que va tras la inmortalidad, la más grande presa / gloria que se le puede otorgar a un guerrero (del tamaño o dimensión que éste fuere). De ese pequeño gran salto dependerá la perpetuidad de su gen, de su origen, de su especie en si. No saben porqué actúan así, pero su bárbaro instinto les dicta cual debe ser su primitiva / avanzada conducta para trascender, para procrear a como de lugar. Ese diminuto pensamiento multiplicado por un millón o un eón. De ese tamaño o dimensión es el deseo de conquista y ansia de penetrante invasión.
>Millones de seres patógenos (para ser exactos y tomando con cautela las dimensiones precisas, aproximadamente la misma cantidad de seres vivos que existen en cualquier otro habitad de cualquier otro sistema molecular, solar/estelar o galaxideral) en busca de la eternidad. Son voraces e insaciables, armados hasta los dientes con las más temibles, placenteras y vivíferas intenciones. Y cual kamikazes hipersuicidas, se lanzan en ensalivada manada al espacioso y vicioso vacío. Consientes, sus inconciencias supondrán que entrarán en esa desconocida y carnosa cavidad superior, que enfrentarán feroces batallas con sus símiles nemesis biunívocos; saben que la mayoría morirán, aún así se lanzan gozosos y dichosos. Ellas igual que ellos, de entrada, intentarán neutralizarlos y al final así será, ambos bandos por igual.
>La fase bacterio-invasiva concluyó, la etapa bio-química ha iniciado. El íntercambio salvaje de torrenciales fluidos salivales ha entrado en un contacto ligue lingual. El deseo por eliminar al intruso es natural de entrada. La neutralización por ambos bandos es inmisericorde. Sólo habrá una segura ganadora en esa lucha sin tregua y sin fín o sea mejor dicho con fin y efectivamente eso será, su fin y a la vez su supervivencia literal, quien será la gran vencedora; el perdedor también lo disfrutará. Será una súper, dúper, rete-contra y archi-mega experiencia, corrección, vivencia.
>Las sustancias empiezan a reaccionar en cadena, cual dominó, pero en caudalosas cascadas simultáneas de adrenalina, sustancia a tope aún antes del encuentro fatal, que pronto se transformará en vital. Dentro del colosal y candoroso cuerpo circulan internamente, en conjuntiva y complicada complicidad, toda clase de sustancias y elementos, mismos que se han sintetizado en gloriosas serotoninas y éstas a su vez por la mezcla del oxígeno puro de esa profusa y acojedora caverna mutando a la inflamable oxitosina. La ya ardiente sangre, se ha oxigenado inmoral e indebidamente más de lo debido. La chispa se ha encendido.
>Enérgicamente, todas las alarmas, señales de emergencia y alertas se han activado. Las temperaturas corpóreas han aumentado a niveles letalmente peligrosos. Las puertas de la seudónima muerte chiquita han sido abrumadóramente semiabiertas. Las defensas, colapsosas y gozosas están a punto de autoceder ante el encantador intruso invasor, La visibilidad es toda caótica, de oscuridad plena y satisfactoria, múltiples veces salpicado por brillantes descargas chispeantes de colorida energía, que presentándose y extiendiéndose como de rayo por todas las terminales nerviosas en toda esa mole, en formas simultáneas generan pecaminosas sensaciones tanto visuales como vibratorias. La experiencia es deliciosa e indescriptiblemente incomparable.
>La combinación de sustancias químicas y etéreas energías cósmicas han generado, o más bien, en la peor de sus acepciones, degenerado desorbitadas explosiones, que han logrando liberar las tan ocultas, preciadas y aún más deseadas de las sustancias, las endorfinas. Las torrentes cantidades de energía generada han provocado un caos en el sistema. Todos los catalizadores han entrado en acción. Las enzimas y hormonas expelen químicamente el antídoto para que retorne de las arítmicas y taquicardiacas ciento cincuenta pulsaciones por minuto, que casi provocan el colapso del mecanismo autoregulador de bombeo, intentando retornar a su estable estándar de setenta.
>La siguiente fase ha comenzado, pero intentar hablar de ésas incuestionables menesteres hormonales de cualquier suculento y tormentoso ser, sea del habitad o universo que sea, es como querer comprender el m(o)(e)nstruil comportamiento consecuente a la mensual mecánica lunar femenil. Explicar esos neuroquímicosensosensibles y lunáticos fenómenos, equivale a lanzarse al vacuo infinito con todo y paracaídas, a sabiendas que dicho instrumento es inútil en ese espacioso éter. Sí acaso, sí se viajara acompañado, en su lugar, mejor un condón. Y parémonos ahí, no nos pase lo que al minino superior que por bocón le dieron chicharrón, así que chitón. ¿O; no?-dijo con voz, mirada y literalmente todo analítico él, el cacofónico anonimalévolo; Don: N:o.
miércoles, 17 de octubre de 2012
ID: PRECIOS@
sábado, 25 de agosto de 2012
EMBROLLO DE BOLSILLO
EMBROLLO DE BOLSILLO
> por Stv
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Lo único que tenemos es en lo que creemos. Todo lo demás es material e invaluable.
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> Usted me cuestiona que: En qué cosas cree un incrédulo como yo. Así como creer en algo, lo que se dice creer, creer, pues no, no creo en nada. Sé que creer que no se cree en nada es ingenuo e incrédulo, por no decir incoherentemente incongruente. El punto es que si involuntariamente a fuerzas me viera y tuviera la necesaria obligación de creer en algo, en lo único que indudable e irrefutablemente podría creer seria en lo que tengo en mi bolsillo; el sólo hecho de sentir el contenido del mismo me hace no dudar de su existencia. Eso entiendo o al menos eso creo.
> Comprendo que desde su perspectiva y ante la evidente ausencia de un prominente abultamiento en mi bolsillo, pareciese que no tuviese nada. Al principio y al final cada quien guarda para sí sus más inapreciables valores, de la misma forma que todos lo hacen hoy o desde como hace algunos cuantos decenios de miles de añales, casi, casi, casi lo estoy viendo, como si hubiera pasado ahorita.
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> Sin temor a equivocarme, creo que así fue: Primero fue la nada, de ahí todo. La nada era de nadie, aunque también lo era de todos porque todos poseían ese algo que era nada. Aunque a ciencia cierta, que en éste caso sería incierta, ya que poseyendo nada lo tenían todo. Al menos las cosas valiosas que ni eran cosas ni menos poseían valor, pero si apreciadas por todos aunque no valieran nada, ya que la nada abundaba pues era de todos y todos la querían aunque nadie la tuviera. Aun así había de todo, quizás por eso nadie aspiraba a nada, pues todos tenían todo, pero cuando lo todo y lo mucho se hizo poco y terminó siendo nada, lo poco que era algo empezó a valer mucho y lo mucho que había sido todo se hizo poco por no decir nada. Entonces se hizo todo para unos, que eran los menos, lo hicieron más pero al mismo tiempo lo hicieron menos, pero menos valiosos aunque no inestimable, ya que nada era nada antes que la poseyeran todos, cuando en todo reinaba la nada y la paz estaba en todos. Ahora lo que antes era de todos algunos lo quieren todo. No era de nadie la nada hasta que algun alguien algo se le hizo todo.
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> Como verá, no creo en nada o más bien creo que la nada lo es todo y suponiendo que en mi bolsillo no haya nada cómo bien supone, también creo que mi estrecho bolsillo tiende a ser constante y sonantemente ocupado por un espacioso aunque limitado vacuo. En ese enrarecido vacío hay de todo, desde inertes pelusas voladoras hasta leves moronitas de galletas con felices ácaros incluidos quienes se deleitan ante gigantesco y eterno manjar, algunos residuos muertos de piel y uñas que flotan dentro de ciertas molécula de sudor y carbono, que en muchas ocasiones, por razones desconocidas se combinan con algunos átomos de tonsol y con otras tantas de alcohol y se forman extrañas cadenas de ácido ribonucleico ribosómico. Y entre los electrones y protones de esos nuevos y viciados elementos, los cuales están separados por distancias siderales, tengo la plena y certera seguridad de que existe, en algún lugar en medio de ese traslúcido y demencial océano de éter, un mundo cuadrado, que no es un paralelípedo sino un esferoide, ni tampoco es terrenal sino una rígida pero quebradiza burbuja opaca en donde habita un axiomático e inescrutable ser gris que cada rato se cuestiona y se palpa la posadera a ver si aun conserva en el bolsillo su abultada cartera, aunque jamás de los jamases se cuestione su contenido, ni la procedencia del mismo. Ésa cuestión a cuestas pudiese parecer contradictoria, incuestionable e inclusive cacofónica a la vez y cómo ves, sí, sí lo es, ese es el estigma de éste paradigma enigma. Hay quien lo tiene todo y se siente nada, otros que teniendo nada sobreviven como si lo tuvieran todo o mucho pero muchísimo peor los que se creen todo, imponen todo y lo toman todo pero que en realidad son nada y viceversa los que se imaginan nada y lo viven todo.
Al final cada quien cree y es lo que trae en su bolsillo, en éste caso mi nada lo es todo y me aferro con evidente e invidente fe a ello.
sábado, 18 de agosto de 2012
a DIOS 22
TWITTER@sesorias
viernes, 15 de junio de 2012
viernes, 25 de mayo de 2012
CHIRRI ON/OFF PALITO
No es maldad es simple subsistencia.
viernes, 4 de mayo de 2012
¿Y dónde se puede aplicar ésto? -preguntó un curioso.
-En todo.
-¿En nosotros también? ¿Y es peligroso? –preguntaron interrumpiéndose unos a otros.
-Tomen en cuenta que por nuestro origen común, los seres vivos nos regimos bajo los mismos principios, es inevitable. Además toda energía, conocimiento o mensaje mal aplicado o entendido siempre traerá consecuencias funestas, por no decir catastróficas. Somos como camarones en la noche, tal cual, ante la presencia de un pescador con lámpara y red en mano.
Los semblantes que momentos antes le habían prestado atención y admiración, ahora comenzaban a mostrar signos de molestia e intolerancia. -A nadie nos gusta que nos vengan a decir el cuándo, cómo o porqué. Peor aún lo que somos o parecemos y francamente dices cosas muy fantasiosas y sin sentido –respondió el más grandulón.
-“Te digo que cuando todo está perdido, el trabajo, la fortuna, el amor, sólo queda una cosa por hacer.... bailar...”
El universo se ha confabulado en complicidad con el Kuing, la melodía de la rocola interrumpe en perfecta sincronía la naciente discusión:
¡FLUP! ¡FLUP! dos cerbatanas escupiendo su aletargante contenido atinan al blanco. El problema ha sido resuelto. El alborotador ha entrado en estado de modorra. Antes de perder la conciencia un parroquiano se le acerca y le pregunta:
-Eso que dijiste del desenlace fatal es un cuento, ¿verdad?
-No.
-¿Hay forma de evitar el colapso?
-No seas como los camarones, no sigas la luz.
Dos entes corpulentos llevan a rastras a su camarada.-Pinche Tony nos volviste a sacar un pedote. No te nos vuelvas a pirar, ¿Sale, vale? -Pero él ya no está ahí, se encuentra en terrenos de Morfeo.
-Todo un caso de cuentolismo crónico extremo. Eso les pasa por leer demasiado.
-Nada que no se cure con una hora de radio-novelas por episodios.
-Pobre cabrón, si empleara sus conocimientos de física y aplicara esa misma energía e inteligencia en cualquier otra cosa de provecho en lugar de jugar billar o agitar a la gente, otro mundo sería; por lo menos para él.
¡Ajá! -gruñe el sujeto, irónico.
