Octavio Paz: "Mi vida con la ola" (#Cuento) >>> goo.gl/cuyLT
viernes, 17 de febrero de 2012
TRAS-PARENTISMO
TRAS-PARENTISMO
Por N
Mátalo -le dijo la psíquica con autoridad -eso resolverá de golpe todos tus problemas.
La crédula le cuestionó con insegura y temerosa voz: ¿Y si me agarran?
- Eso no pasará, te aseguro. Las cartas están echadas a tu favor y te pronostican buen fin y además otro amor. Confía en mí.
Juana provenía de una familia humilde. Por ser la mayor, le tocó la pronta responsabilidad de cuidar a toda la chamacada de cada uno de los diferentes padres que cada 10 meses y por varios lustros su ignorante y prolífica madre generaba puntualmente. Cada padrastro que tuvo abusó de alguna forma u otra de la insignificante e improvisada niñera. Aguantó con estoicismo total hasta que tuvo el valor y edad suficiente para salirse de aquel remedo de hogar. El destino la encontró con Pancho, quien para convencerla de irse a vivir con él, le prometió el sol, la luna y las estrellas. Una vez conquistada lo único que le cumplió fielmente fue la estrellada constante del puño enamorado sobre ese sumiso rostro. Por azares extraños del destino hasta ese momento la vida había sido cruel en extremo con ella. Ya estaba acostumbrada, incluso resignada a perder siempre. Nunca imaginó que un vil anuncio de papel tirado en la calle que resaltaba las palabras: “DARÉ SOLUCIÓN A TUS PROBLEMAS, 100% GARANTIZADO” le cambiaría la vida.
Se decía vidente espiritual. Tenía fama de hacer buenos trabajos. Su diversa clientela estaba compuesta de artistas, políticos y gente acaudalada en general, aun así se publicitaba en volantes, revistas, radio incluso televisión, por tal motivo siempre tenía la agenda llena, sin embargo por “equis” circunstancias un altísimo funcionario no asistió a la sesión programada esa tarde. Fue cuando Madame Swindle (quien en realidad se llamaba Hermelinda) conoció a Juana y la historia de su tormentosa relación con Pancho. La escuchó atentamente y a partir de ese momento empezó a hacer su gestión. Primero fueron consejos, después limpias, hechizos y otros menjurges. A medida que los rituales aumentaban en complejidad, la eficiencia de los conjuros acrecentaba milagrosamente, igualmente los costos del tratamiento. La muchacha tímida y sin recursos se vio en la necesidad de avisparse, de hablar más, de atreverse a más si es que deseaba seguir solventando aquellas componedoras y onerosas citas. Juana aprendió a confiar ciegamente en la hechicera. Todo lo que le había preparado, todo lo dicho o presagiado se había cumplido a cabalidad, aún así cuando le pidió el sacrificio de su pareja sentimental titubeó.
Pancho creció en un hogar desintegrado. Creía ser el centro del universo y por tal motivo conceptualizaba que podía hacer y deshacer a su antojo, pensando que jamás pagaría las consecuencias de sus actos, conforme pasaba el tiempo cada vez más perversos, por cierto. Tuvo la fortuna de contar con alguien que le atendiera y a quien pudiera joder al mismo tiempo. Primero fue su madre, hasta que la mató de un disgusto y de ahí una serie de cándidas infortunas que tenían la desgracia de caer en sus encantadoras garras. Hasta que conoció a Juana.
La vida da vueltas. A la fecha nadie sabe de Pancho, sus compas de parranda sospechan levemente de la insulsa Juana, pero terminan desechando tan absurda y atrevida hipótesis. Es mejor creer que se fue de improviso a probar suerte al otro lado. La verdad es que se perdió en un mar de muertos, dentro de una nación donde sólo se resuelven dos de cada cien casos de asesinato, habitando en una comunidad donde todos los días amanecen, al menos, diez muertitos en la calle y ya ni quien se inmute, es más, es parte de la cotidianidad; daños colaterales, dirían otros. Madame Swindle empezó a creer que realmente tenía poderes mágicos y una mala predicción a un frustrado candidato presidencial le obligó a huir del país. Juana está enamorada, plena y feliz.
En otros lugares de esa gran metrópoli, simultáneamente, otros varios altos funcionarios han cancelado sus citas con sus asesoras psíquicas personales. Otro tanto de Juanas han comenzado a contar a sus nuevas confidentes lo dolorosamente amorosos que son sus Panchos respectivos.
Por N
Mátalo -le dijo la psíquica con autoridad -eso resolverá de golpe todos tus problemas.
La crédula le cuestionó con insegura y temerosa voz: ¿Y si me agarran?
- Eso no pasará, te aseguro. Las cartas están echadas a tu favor y te pronostican buen fin y además otro amor. Confía en mí.
Juana provenía de una familia humilde. Por ser la mayor, le tocó la pronta responsabilidad de cuidar a toda la chamacada de cada uno de los diferentes padres que cada 10 meses y por varios lustros su ignorante y prolífica madre generaba puntualmente. Cada padrastro que tuvo abusó de alguna forma u otra de la insignificante e improvisada niñera. Aguantó con estoicismo total hasta que tuvo el valor y edad suficiente para salirse de aquel remedo de hogar. El destino la encontró con Pancho, quien para convencerla de irse a vivir con él, le prometió el sol, la luna y las estrellas. Una vez conquistada lo único que le cumplió fielmente fue la estrellada constante del puño enamorado sobre ese sumiso rostro. Por azares extraños del destino hasta ese momento la vida había sido cruel en extremo con ella. Ya estaba acostumbrada, incluso resignada a perder siempre. Nunca imaginó que un vil anuncio de papel tirado en la calle que resaltaba las palabras: “DARÉ SOLUCIÓN A TUS PROBLEMAS, 100% GARANTIZADO” le cambiaría la vida.
Se decía vidente espiritual. Tenía fama de hacer buenos trabajos. Su diversa clientela estaba compuesta de artistas, políticos y gente acaudalada en general, aun así se publicitaba en volantes, revistas, radio incluso televisión, por tal motivo siempre tenía la agenda llena, sin embargo por “equis” circunstancias un altísimo funcionario no asistió a la sesión programada esa tarde. Fue cuando Madame Swindle (quien en realidad se llamaba Hermelinda) conoció a Juana y la historia de su tormentosa relación con Pancho. La escuchó atentamente y a partir de ese momento empezó a hacer su gestión. Primero fueron consejos, después limpias, hechizos y otros menjurges. A medida que los rituales aumentaban en complejidad, la eficiencia de los conjuros acrecentaba milagrosamente, igualmente los costos del tratamiento. La muchacha tímida y sin recursos se vio en la necesidad de avisparse, de hablar más, de atreverse a más si es que deseaba seguir solventando aquellas componedoras y onerosas citas. Juana aprendió a confiar ciegamente en la hechicera. Todo lo que le había preparado, todo lo dicho o presagiado se había cumplido a cabalidad, aún así cuando le pidió el sacrificio de su pareja sentimental titubeó.
Pancho creció en un hogar desintegrado. Creía ser el centro del universo y por tal motivo conceptualizaba que podía hacer y deshacer a su antojo, pensando que jamás pagaría las consecuencias de sus actos, conforme pasaba el tiempo cada vez más perversos, por cierto. Tuvo la fortuna de contar con alguien que le atendiera y a quien pudiera joder al mismo tiempo. Primero fue su madre, hasta que la mató de un disgusto y de ahí una serie de cándidas infortunas que tenían la desgracia de caer en sus encantadoras garras. Hasta que conoció a Juana.
La vida da vueltas. A la fecha nadie sabe de Pancho, sus compas de parranda sospechan levemente de la insulsa Juana, pero terminan desechando tan absurda y atrevida hipótesis. Es mejor creer que se fue de improviso a probar suerte al otro lado. La verdad es que se perdió en un mar de muertos, dentro de una nación donde sólo se resuelven dos de cada cien casos de asesinato, habitando en una comunidad donde todos los días amanecen, al menos, diez muertitos en la calle y ya ni quien se inmute, es más, es parte de la cotidianidad; daños colaterales, dirían otros. Madame Swindle empezó a creer que realmente tenía poderes mágicos y una mala predicción a un frustrado candidato presidencial le obligó a huir del país. Juana está enamorada, plena y feliz.
En otros lugares de esa gran metrópoli, simultáneamente, otros varios altos funcionarios han cancelado sus citas con sus asesoras psíquicas personales. Otro tanto de Juanas han comenzado a contar a sus nuevas confidentes lo dolorosamente amorosos que son sus Panchos respectivos.
jueves, 16 de febrero de 2012
DE RETACHE
DE RETACHE
por N
Historias truncadas abruptamente por histerias generadas; por envidia, por temor o quizás por la incomprensión a esos seres atrevidos, que con el tiempo se han vuelto míticos por las grandes hazañas o conquistas que realizaron. Se arriesgan a vivir regocijante e intensamente como si supieran que a medida que sus vivencias sean contadas una y otra vez, más y mucho más gloriosas serán recordadas como grandes epopeyas. Quién olvidará aquel pitufo rosado que de un guijarrazo malogró a su contemporáneo Gargamel; pobre ogro. O el parabolista encantador que por amoroso fue coronado con espinas. Mi favorita es el cuento de la sirena dorada enamorada que le cantó a su príncipe demócrata y que el eco populacho la obligó a escuchar su propio voz:
♪ Happy Birthday, to you,
Happy Growday, to youuuu,
Happy Breeddaayyy, Mister I n o c e n t,
Happy Deathday, to youuuu ♪
La vida es embriagante pero atroz, por eso me gustan las existencias con cruento …
Fin
por N
Historias truncadas abruptamente por histerias generadas; por envidia, por temor o quizás por la incomprensión a esos seres atrevidos, que con el tiempo se han vuelto míticos por las grandes hazañas o conquistas que realizaron. Se arriesgan a vivir regocijante e intensamente como si supieran que a medida que sus vivencias sean contadas una y otra vez, más y mucho más gloriosas serán recordadas como grandes epopeyas. Quién olvidará aquel pitufo rosado que de un guijarrazo malogró a su contemporáneo Gargamel; pobre ogro. O el parabolista encantador que por amoroso fue coronado con espinas. Mi favorita es el cuento de la sirena dorada enamorada que le cantó a su príncipe demócrata y que el eco populacho la obligó a escuchar su propio voz:
♪ Happy Birthday, to you,
Happy Growday, to youuuu,
Happy Breeddaayyy, Mister I n o c e n t,
Happy Deathday, to youuuu ♪
La vida es embriagante pero atroz, por eso me gustan las existencias con cruento …
Fin
miércoles, 15 de febrero de 2012
SIN FIN
SIN FIN
por N
Contando 1 Giga RTx…
ADVERTENCIA:
LA LECTURA DEL SIGUIENTE TEXTO, PUEDE PROVOCAR INDIGNACIÓN, REPULSIÓN O FRUSTRACIÓN. NO DEBE, NI PUEDE SER LEÍDO EN VOZ ALTA, INTÉNTELO BAJO SU PROPIA RESPONSABILIDAD. NO SEA CURIOS@.
Erase alguna vez, en algún lugar, en cualquier tiempo, un taller donde se tejían ingeniosos cuentos. Todos los ídem ahí elaborados eran entretejidamente hermosos y bien armados, cada uno con su propia personalidad. Se tejían textos de todos los colores: unos verdes, otros rojos y otros aun más colorados, algunos extensos, unos muy floridos, los menos oscuros. Todo un tutti frutti cultural.
Lo importante de un bello cuento -decía el maestro- radica en que éste esté bien estructurado, que cumpla con todas las reglas gramaticales establecidas, que tenga un buen íncipite, un nudo o conflicto y un fin, aunque éste, no necesariamente, sea inesperado.
Maestro -preguntó Alma, tímida e inocentemente- ¿puede haber cuentos sin fin?
De momento el maestro se alarmó, enseguida se encolerizó y luego de contar hasta mil, se serenó y con su tono de voz lo más dulce posible le dijo a su alumna:
- Esa pregunta en otros tiempos, prontamente hubiera sido reprimida, cuando menos con una hora en la esquina viendo hacia la pared y adornando con unas orejas de burro la cosa esa que tienes sobre los hombros. Además te hubiera contestada con un: NIÑA CÓMO SE TE PUEDE OCURRIR SEMEJANTE OCURRENCIA, TODOS LOS CUENTOS TIENEN FIN. –prosiguió- No existe, no puede, ni existirá jamás un cuento sin fin, no hay, no debería, sin embargo… lamentablemente un tipejo no solo se atrevió a escribir un cuento sino que yendo aun en contra de las leyes de la inteligencia se propuso escribir una serie de Cuentos Sin Fin, documentos reconocidos en el bajo mundo cultural como RESIDUOS TÉXICOS. Quienes tuvieron la oportunidad de leerlo decían que el contenido de dicha obra en esencia era toda contradictoria, que nada había inventado y que todo se lo había pirateado, al menos eso es lo que se cuenta, entonces, ¿quieren que les cuente el cuento?
- Siiiiiii, contestaron con ansias, al unísono.
Todo comenzó hace unos cientos de años. De forma misteriosa y silenciosa, quizás en un afán de demostrar su brillantez, por comodidad o en aras de la simplificación, los científicos en complot con los matemáticos, empezaron a modificar a las palabras. Primero introdujeron números que fueron sustituyendo a las silabas, después palabras completas y en casos extremos hasta ideas complejas fueron remplazadas. Todo hubiera estado bien si éste secreto de eficiencia hubiera quedado enclaustrado en las cuatro paredes de esas mentes brillantes. Si tal sólo se hubiera empleado las mismas restricciones que le aplicaron al latín, el cual en la antiguedad fue usado exclusivamente por quienes desarrollaban las ocultas ciencias oscuras, dejando ese lenguaje fuera del alcance de las masas.
Las palabras empezaron, no a desaparecer, porque seguían ahí, pero si a transformarse. Se hacían más concisas y comprimidas aunque en el contexto seguían representando los mismo, más aun, a medida que transcurría el tiempo y las simplificaciones iban en aumento, cada vez más cosas complejas eran representadas por cosas simples. Con la reducción representaban mucho más con mucho menos. Las primeras víctimas de ese fatal asesinato grafía gramatical, valga la rebuznancia, pero en éste punto ya no importaba la hortografía, fueron los acentos, dijeron: al final de cuentas nadie los utiliza. Después masacraron a las mayúsculas. Con el pretexto que de éstas sólo se utilizan al principio de cada oración o cuando HABÍA QUE RECALCAR ALGO MUY IMPORTANTE O EXPRESAR NUESTRO IRACUNDO O EUFÓRICO ESTADO DE ANIMO, algo así como un grito lingüístico innecesario en este medio, donde podría entenderse con sustanciosas palabras, aunque estas sean suaves y cortas.
Empezaron a emerger formulas, símbolos incluso imágenes. Ante nuestros ojos, los propios ojos nos estaban traicionando, se estaban volviendo en nuestra contra; los oídos ya lo había hecho, en algunas condiciones era prácticamente imposible diferenciar o identificar, da lo mismo, una C de una S o de una Z. La J con G o la V con la B, por citar algunos cambios. Las reglas de esa nueva sintaxis eran simples, nadie las había inventado, pero todos los sabían intuitivamente y las aplicaba bien. Quizás estaban basados en la idea que una imagen vale más que mil palabras. También empezaron a desaparecer las E’s, y fueron remplazadas por sus consonantes equivalentes como en el caso de la B, D, T, así por ejemplo para decir dedos ahora bastaba escribirlo con d2. Se elimino todo lo superfluo e innecesario. Toda la pronunciación seguía y sonaba igual, pero visiblemente estaba escrito diferente, mucho más sencillo y simple. Poco a poco, los eruditos empezaron a introducir todas sus abreviaturas, sustituyendo grandes ideas a términos cortos, así por ejemplo en lugar de decir: el paso de la frecuencia de mil ondas sinusoidales a través del espacio durante el lapso de un segundo, se empezó a decir MHz en lugar de escribir agua comenzaron a plasmarla con H2O, por mostrar algo. Así sucesivamente había iniciado una exitosa culminación a la simplicidad.
Nadie se dio cuenta o al menos nadie dijo nada, pero estaba pasando. Todos lo estaban viendo pero nadie quería verlo ¿éramos todos cómplices o autores intelectuales? ¿Estábamos convirtiéndonos en simples espectadores o de plano nuestros ojos no podían ver lo que indiferentemente veíamos? ¡NO!, no era un capricho modal, simplemente la gente aprendió a darse cuenta del contrastante e incoherente significado de las letras, palabras y oraciones, por ejemplo todos creían que una revolución significaba un cambio, pero ningún matemático le dijo que una revolución es igual a 360 grados o sea empezar y terminar en el mismo punto, si acaso mareados por la vuelta, pero todo igual, en el mismo lugar donde se comenzó. A pesar de esto fue llamada la Revolución de los Iletrados, pero como la simplicidad y la verdad, desde siempre termina imponiéndose, se le llamó 360º y letra2 o RTxpara los más radicales. Fue una evolución literal. ¿Qué se podía hacer ante esto? Fue el terrible y temible juego de las sustituciones –dijeron doctos conservadores- le llamaron la prostitución de las letras, ¿sería acaso la venganza de la imágenes?, bastaría con recordar que antes de la llegada de nuestros conquistadores, no existía la escritura, todo se basaba y representaba en pictografías, cada quien entendían lo que querían entender y al parecer todos eran felices.
Todo hubiera quedado ahí, imponiéndose las ideas, abreviaturas e imágenes sobre el texto tradicional escrito, pero esa ofensa a todo lo establecido en la comunicación plasmada no podía quedar ahí, había que ir por más. Se rumora que un supuesto Escritor N, fiel adorador de Baco, aprovechando la literal evolución de la literatura letrada, se le ocurrió escribir una serie de micro cuentos Sin fin a los que titularía: CUENTOS CONCISOS A INCRÉDULOS que motivarían a la gente a pensar, a utilizar su imaginación, textos libres de toda paja, directos al grano, puro y sustancioso contenido. Decía: Expresar más con menos. Cabe resaltar que el seudo cuentista siempre tuvo afición por ir contra corriente a toda regla, norma o leyes, aun las de la naturaleza. Esa era su fiel naturaleza.
Cuando llego a juntar una serie de cuentos, los canalizó por el conducto adecuado, como debe de hacerse. Se presentó ante la Real Academia de la Lengua.
-Vengo a solicitar la publicación de mi obra.
A medida que iban leyendo los cuentos, la cara del censor iba cambiando, primero una risa, pero no esa risa que provoca un buen cuento, más bien esa risa de que: cómo te atreves a presentarte con esto. De la risa pasó al coraje o quizás a la indignación, ya que los ojos se les crisparon y refutó:
-¿Qué es esta porquería? Esto no puede ser llamado cuento, todo lo que escribe es inconsistente e incoherente. Quiero que usted me explique sus supuestos escritos, o cuentos, letras o ya ni se yo como llamarlos, aclarándole que ya me tiene hasta la coronilla, que si el título no es acorde con su contenido y consecuentemente el contenido no es acorde a la explicación del texto, estará en una esdrujulísima situación. Su insolencia está en demasiada y mi paciencia ha empezado a agotarse. ¿De qué trata este texto Shift Sin Fin?, por ejemplo.
-Es una oda a las mayúsculas
-¿Me quiere ver la cara de idiota o qué?: TODO ESTO ESTA EN MINÚSCULAS –gritó ya verdaderamente encolerizado- nada es concordante, mucho menos coherente, todo un insulto a la inteligencia más elemental.
Desafortunadamente, para el Escritor N, nada podían refutarle, cada palabra escrita concordaba con lo expresado. Cada uno de los mencionados cuentos eran breves pero profundos, cada título acorde con el contenido del escrito, si es que se pudiera llamara así. A medida que iba leyéndolos, si igual se pudiera decir así, más sorprendido quedaba, cada documento era más breve que el anterior y aun así la profundidad de mensaje se incrementaba inversamente de manera exponencialmente proporcional a la extensión del mismo, mientras menos palabras utilizaba más decía. En cada cuento que se leía y veía, las oraciones se reducían aun más, consecuentemente la extensión de las expresiones también. A medida que intentaba avanzar en su lectura, más alzaba la voz como queriendo que todo mundo escuchara la sátrapa de barbaridades que ahí estaban escritas, de repente, los caracteres de los textos empezaron como a desaparecer, los cuentos, escritos o documentos o como se le quiera llamar, empezaron a ser verdaderamente inteligibles, peor aun cuando empezó a mezclar letras con números e imágenes. Llegó el momento en que por más que quiso gritar, no pudo mas, más bien no supo cómo, la lectura de esos manuscritos había llegado a tal extremo que era imposible pronunciar símbolo alguno, se había convertido en un apabullante y arrollador tsunami de ideas, una tras otra, cada vez más penetrantes, cada vez más simples y cada vez mas silenciosas. Y peor aun los cuentos seguían siendo concisamente cortos y profundos, en ellos revelaba una realidad que no podía ser real, aun a pesar de que lo estuviera viendo con sus propios ojos.
Todo esto que se cuenta parecerá confuso, al principio y probablemente lo sea peor al final, quizá por eso se le llama la paradoja sinfín de las letras, el dilema del cuentista. Hay cosa tan evidentes que con solo verlas damos por hechas que son verdaderas, pero, ¿qué pasa cuando lo que vemos o peor aun lo que no vemos corresponde a lo que leemos o interpretamos? o mucho peor aún, no corresponde a lo que esperan percibir nuestros sentidos, la vista o tacto, en caso de lectura braille. Qué pasa cuando lo que se ve no es, según tus propios paradigmas, a pesar de cumplir con todas las requisitos para ser. No es solo un conjunto de caracteres, pudiera parecer un juego de palabras, más bien entra dentro del terreno de los cuentos, relatos, estudios o como cada quien quería llamarlo o donde cada quien quiera acomodarlo. Entrar en una disputa de lo que es y lo que no es, es entrar en un juego peligroso, una lucha de razones, de ideas, de entornos, es caer en una vorágine sinfín. El punto de todo esto es contarlo, precisamente para evitarlo. Los nano cuentos, desaparecieron, se sospechan que algunos escritos se salvaron de la censura y aun andan circulando. Del Escritor N nunca se supo mas, se rumora que sus últimos días los terminó recluido y olvidado en un instituto psiquiátrico. Ese fue su fin.
-Así es como jamás existieron los CUENTOS SIN FIN, concluyó el maestro.
FIN
;P
.......................
H2O SIN FIN
¡¿Nada?!
--------------------------
PARÁBOLA SIN FIN +:
Ü
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
DILEMA SIN FIN
(Cuentista / Cuentero) = 1
/////////////////////////////////////
SIN FIN N
ZZZZZZZZZZZ....
------------------------
EXTRA SIN FIN
Fua
∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞∞
CON FIN SIN FIN
+ ak dl ∞
por N
Contando 1 Giga RTx…
ADVERTENCIA:
LA LECTURA DEL SIGUIENTE TEXTO, PUEDE PROVOCAR INDIGNACIÓN, REPULSIÓN O FRUSTRACIÓN. NO DEBE, NI PUEDE SER LEÍDO EN VOZ ALTA, INTÉNTELO BAJO SU PROPIA RESPONSABILIDAD. NO SEA CURIOS@.
Erase alguna vez, en algún lugar, en cualquier tiempo, un taller donde se tejían ingeniosos cuentos. Todos los ídem ahí elaborados eran entretejidamente hermosos y bien armados, cada uno con su propia personalidad. Se tejían textos de todos los colores: unos verdes, otros rojos y otros aun más colorados, algunos extensos, unos muy floridos, los menos oscuros. Todo un tutti frutti cultural.
Lo importante de un bello cuento -decía el maestro- radica en que éste esté bien estructurado, que cumpla con todas las reglas gramaticales establecidas, que tenga un buen íncipite, un nudo o conflicto y un fin, aunque éste, no necesariamente, sea inesperado.
Maestro -preguntó Alma, tímida e inocentemente- ¿puede haber cuentos sin fin?
De momento el maestro se alarmó, enseguida se encolerizó y luego de contar hasta mil, se serenó y con su tono de voz lo más dulce posible le dijo a su alumna:
- Esa pregunta en otros tiempos, prontamente hubiera sido reprimida, cuando menos con una hora en la esquina viendo hacia la pared y adornando con unas orejas de burro la cosa esa que tienes sobre los hombros. Además te hubiera contestada con un: NIÑA CÓMO SE TE PUEDE OCURRIR SEMEJANTE OCURRENCIA, TODOS LOS CUENTOS TIENEN FIN. –prosiguió- No existe, no puede, ni existirá jamás un cuento sin fin, no hay, no debería, sin embargo… lamentablemente un tipejo no solo se atrevió a escribir un cuento sino que yendo aun en contra de las leyes de la inteligencia se propuso escribir una serie de Cuentos Sin Fin, documentos reconocidos en el bajo mundo cultural como RESIDUOS TÉXICOS. Quienes tuvieron la oportunidad de leerlo decían que el contenido de dicha obra en esencia era toda contradictoria, que nada había inventado y que todo se lo había pirateado, al menos eso es lo que se cuenta, entonces, ¿quieren que les cuente el cuento?
- Siiiiiii, contestaron con ansias, al unísono.
Todo comenzó hace unos cientos de años. De forma misteriosa y silenciosa, quizás en un afán de demostrar su brillantez, por comodidad o en aras de la simplificación, los científicos en complot con los matemáticos, empezaron a modificar a las palabras. Primero introdujeron números que fueron sustituyendo a las silabas, después palabras completas y en casos extremos hasta ideas complejas fueron remplazadas. Todo hubiera estado bien si éste secreto de eficiencia hubiera quedado enclaustrado en las cuatro paredes de esas mentes brillantes. Si tal sólo se hubiera empleado las mismas restricciones que le aplicaron al latín, el cual en la antiguedad fue usado exclusivamente por quienes desarrollaban las ocultas ciencias oscuras, dejando ese lenguaje fuera del alcance de las masas.
Las palabras empezaron, no a desaparecer, porque seguían ahí, pero si a transformarse. Se hacían más concisas y comprimidas aunque en el contexto seguían representando los mismo, más aun, a medida que transcurría el tiempo y las simplificaciones iban en aumento, cada vez más cosas complejas eran representadas por cosas simples. Con la reducción representaban mucho más con mucho menos. Las primeras víctimas de ese fatal asesinato grafía gramatical, valga la rebuznancia, pero en éste punto ya no importaba la hortografía, fueron los acentos, dijeron: al final de cuentas nadie los utiliza. Después masacraron a las mayúsculas. Con el pretexto que de éstas sólo se utilizan al principio de cada oración o cuando HABÍA QUE RECALCAR ALGO MUY IMPORTANTE O EXPRESAR NUESTRO IRACUNDO O EUFÓRICO ESTADO DE ANIMO, algo así como un grito lingüístico innecesario en este medio, donde podría entenderse con sustanciosas palabras, aunque estas sean suaves y cortas.
Empezaron a emerger formulas, símbolos incluso imágenes. Ante nuestros ojos, los propios ojos nos estaban traicionando, se estaban volviendo en nuestra contra; los oídos ya lo había hecho, en algunas condiciones era prácticamente imposible diferenciar o identificar, da lo mismo, una C de una S o de una Z. La J con G o la V con la B, por citar algunos cambios. Las reglas de esa nueva sintaxis eran simples, nadie las había inventado, pero todos los sabían intuitivamente y las aplicaba bien. Quizás estaban basados en la idea que una imagen vale más que mil palabras. También empezaron a desaparecer las E’s, y fueron remplazadas por sus consonantes equivalentes como en el caso de la B, D, T, así por ejemplo para decir dedos ahora bastaba escribirlo con d2. Se elimino todo lo superfluo e innecesario. Toda la pronunciación seguía y sonaba igual, pero visiblemente estaba escrito diferente, mucho más sencillo y simple. Poco a poco, los eruditos empezaron a introducir todas sus abreviaturas, sustituyendo grandes ideas a términos cortos, así por ejemplo en lugar de decir: el paso de la frecuencia de mil ondas sinusoidales a través del espacio durante el lapso de un segundo, se empezó a decir MHz en lugar de escribir agua comenzaron a plasmarla con H2O, por mostrar algo. Así sucesivamente había iniciado una exitosa culminación a la simplicidad.
Nadie se dio cuenta o al menos nadie dijo nada, pero estaba pasando. Todos lo estaban viendo pero nadie quería verlo ¿éramos todos cómplices o autores intelectuales? ¿Estábamos convirtiéndonos en simples espectadores o de plano nuestros ojos no podían ver lo que indiferentemente veíamos? ¡NO!, no era un capricho modal, simplemente la gente aprendió a darse cuenta del contrastante e incoherente significado de las letras, palabras y oraciones, por ejemplo todos creían que una revolución significaba un cambio, pero ningún matemático le dijo que una revolución es igual a 360 grados o sea empezar y terminar en el mismo punto, si acaso mareados por la vuelta, pero todo igual, en el mismo lugar donde se comenzó. A pesar de esto fue llamada la Revolución de los Iletrados, pero como la simplicidad y la verdad, desde siempre termina imponiéndose, se le llamó 360º y letra2 o RTxpara los más radicales. Fue una evolución literal. ¿Qué se podía hacer ante esto? Fue el terrible y temible juego de las sustituciones –dijeron doctos conservadores- le llamaron la prostitución de las letras, ¿sería acaso la venganza de la imágenes?, bastaría con recordar que antes de la llegada de nuestros conquistadores, no existía la escritura, todo se basaba y representaba en pictografías, cada quien entendían lo que querían entender y al parecer todos eran felices.
Todo hubiera quedado ahí, imponiéndose las ideas, abreviaturas e imágenes sobre el texto tradicional escrito, pero esa ofensa a todo lo establecido en la comunicación plasmada no podía quedar ahí, había que ir por más. Se rumora que un supuesto Escritor N, fiel adorador de Baco, aprovechando la literal evolución de la literatura letrada, se le ocurrió escribir una serie de micro cuentos Sin fin a los que titularía: CUENTOS CONCISOS A INCRÉDULOS que motivarían a la gente a pensar, a utilizar su imaginación, textos libres de toda paja, directos al grano, puro y sustancioso contenido. Decía: Expresar más con menos. Cabe resaltar que el seudo cuentista siempre tuvo afición por ir contra corriente a toda regla, norma o leyes, aun las de la naturaleza. Esa era su fiel naturaleza.
Cuando llego a juntar una serie de cuentos, los canalizó por el conducto adecuado, como debe de hacerse. Se presentó ante la Real Academia de la Lengua.
-Vengo a solicitar la publicación de mi obra.
A medida que iban leyendo los cuentos, la cara del censor iba cambiando, primero una risa, pero no esa risa que provoca un buen cuento, más bien esa risa de que: cómo te atreves a presentarte con esto. De la risa pasó al coraje o quizás a la indignación, ya que los ojos se les crisparon y refutó:
-¿Qué es esta porquería? Esto no puede ser llamado cuento, todo lo que escribe es inconsistente e incoherente. Quiero que usted me explique sus supuestos escritos, o cuentos, letras o ya ni se yo como llamarlos, aclarándole que ya me tiene hasta la coronilla, que si el título no es acorde con su contenido y consecuentemente el contenido no es acorde a la explicación del texto, estará en una esdrujulísima situación. Su insolencia está en demasiada y mi paciencia ha empezado a agotarse. ¿De qué trata este texto Shift Sin Fin?, por ejemplo.
-Es una oda a las mayúsculas
-¿Me quiere ver la cara de idiota o qué?: TODO ESTO ESTA EN MINÚSCULAS –gritó ya verdaderamente encolerizado- nada es concordante, mucho menos coherente, todo un insulto a la inteligencia más elemental.
Desafortunadamente, para el Escritor N, nada podían refutarle, cada palabra escrita concordaba con lo expresado. Cada uno de los mencionados cuentos eran breves pero profundos, cada título acorde con el contenido del escrito, si es que se pudiera llamara así. A medida que iba leyéndolos, si igual se pudiera decir así, más sorprendido quedaba, cada documento era más breve que el anterior y aun así la profundidad de mensaje se incrementaba inversamente de manera exponencialmente proporcional a la extensión del mismo, mientras menos palabras utilizaba más decía. En cada cuento que se leía y veía, las oraciones se reducían aun más, consecuentemente la extensión de las expresiones también. A medida que intentaba avanzar en su lectura, más alzaba la voz como queriendo que todo mundo escuchara la sátrapa de barbaridades que ahí estaban escritas, de repente, los caracteres de los textos empezaron como a desaparecer, los cuentos, escritos o documentos o como se le quiera llamar, empezaron a ser verdaderamente inteligibles, peor aun cuando empezó a mezclar letras con números e imágenes. Llegó el momento en que por más que quiso gritar, no pudo mas, más bien no supo cómo, la lectura de esos manuscritos había llegado a tal extremo que era imposible pronunciar símbolo alguno, se había convertido en un apabullante y arrollador tsunami de ideas, una tras otra, cada vez más penetrantes, cada vez más simples y cada vez mas silenciosas. Y peor aun los cuentos seguían siendo concisamente cortos y profundos, en ellos revelaba una realidad que no podía ser real, aun a pesar de que lo estuviera viendo con sus propios ojos.
Todo esto que se cuenta parecerá confuso, al principio y probablemente lo sea peor al final, quizá por eso se le llama la paradoja sinfín de las letras, el dilema del cuentista. Hay cosa tan evidentes que con solo verlas damos por hechas que son verdaderas, pero, ¿qué pasa cuando lo que vemos o peor aun lo que no vemos corresponde a lo que leemos o interpretamos? o mucho peor aún, no corresponde a lo que esperan percibir nuestros sentidos, la vista o tacto, en caso de lectura braille. Qué pasa cuando lo que se ve no es, según tus propios paradigmas, a pesar de cumplir con todas las requisitos para ser. No es solo un conjunto de caracteres, pudiera parecer un juego de palabras, más bien entra dentro del terreno de los cuentos, relatos, estudios o como cada quien quería llamarlo o donde cada quien quiera acomodarlo. Entrar en una disputa de lo que es y lo que no es, es entrar en un juego peligroso, una lucha de razones, de ideas, de entornos, es caer en una vorágine sinfín. El punto de todo esto es contarlo, precisamente para evitarlo. Los nano cuentos, desaparecieron, se sospechan que algunos escritos se salvaron de la censura y aun andan circulando. Del Escritor N nunca se supo mas, se rumora que sus últimos días los terminó recluido y olvidado en un instituto psiquiátrico. Ese fue su fin.
-Así es como jamás existieron los CUENTOS SIN FIN, concluyó el maestro.
FIN
;P
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H2O SIN FIN
¡¿Nada?!
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PARÁBOLA SIN FIN +:
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DILEMA SIN FIN
(Cuentista / Cuentero) = 1
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EXTRA SIN FIN
Fua
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CON FIN SIN FIN
+ ak dl ∞
lunes, 23 de enero de 2012
EL CAMALEÓN - ANTON CHEJOV
EL CAMALEÓN. Hay quienes se transforman como por arte de magia. Un gran #cuento de ANTON CHEJOV >>> http://goo.gl/lPF1b
miércoles, 11 de enero de 2012
Tachas-Efrén Hernández
¿Dudas?, Confundido o divagando. No todo es lo que parece, si no me crees relee el #Cuento Tachas-Efrén Hernández >>> goo.gl/aBTex

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