martes, 20 de noviembre de 2012

MY SO G NO FORCE

MY SO G NO FORCE
Por Stv

Directo al punto G por gravedad,  sin límites, ni escalas.

{LUGAR: Punto Referencial: (0, 0, 0, 0, 0) TIEMPO: hace 13,200 millones de años}

Puntualmente concentrados en todos los aspectos y perspectivas de su infinita y adimensional vida, eran lo más minúsculos y felices que alguna mente o demente sueño cualquiera  pudiese imaginar.

>Siendo apenas dos diminutos insustanciales elementos nadales y estando ambos suspendidos en la ídem, vivian en armoniosa estabilidad. Por la más poderosa de las fuerzas del universo e irónicamente la más débil, unidos estaban los escuetos entes.

>Nada hubiera pasado y podrían haber vivido felices para toda la eternidad, pero un buen eón empezaron los tradicionales cuestionamientos, luego las divagaciones, las exigentelestiales superficialidades, los vacíos consecuentes y al final las nano elementales separaciones.
Todo comenzó cuando ella preguntó:
-¿Cuánto me quieres?
-Eres el centro de mi universo.
-Compruébelo, ¿Qué serias capaz de hacer por mi?
-Absolutamente todo. Pídeme un inverosímil cualquiera y lo haré con sumo placer.
-Cógeme esa estrella.
>En el acto y sin dudarlo, él se concentró lo máximo posible. La estable nada se vio alterada y sobre excitada. Por tanto tiempo, tanto calor, tantos deseos y energía acumulada / almacenada tuvo a bien, o menos mal o más mejor, degeneró a mal, provocando colosal explosión sideral. Así fue como una insignificante no-partícula se impulso hasta donde su máxima concentrada energía le permitió. Ahora entiende a la perfección que está ahí, por que él quiso, aunque siendo precisos, la precisión es imprecisa. Hasta ahí le llegó / llevó la impetuosa inercia de sus impulsivas  decisiones y la consecuente pérdida de su propia energía potencial. Nunca midió las consecuencias de sus actos y no tendría porqué. El sólo llegó ahí, como pudo, aunque en esencia pura, sólo se dejo llevar por la gravedad.

>Dicen que: la penitencia es directamente proporcional al pecado. Quién dijera que el corazón / alma de tan insignificante cosa fuese de tan elemental magnetoferroso elemento. Una vez estacionado en inmenso espacio, en involuntario minimán al instante se convirtió. Primero fue el polvo que  se empezó a acumular sobre su inexistente lomo, luego piedras pequeñas, después rocas y al final toda clase de cargas basurales. Y como ironía del destino, por no decir la conspiración del universo entero, su vida dio un giro sustancial cuando el hielo formado por temperaturas extremo vaciales y en confabulada combinación con explosivos / erosivos gases producto de la descomposición de materiales, origináronle pequeño quiste en mero centro, que a la larga y por falta de cuidadosa atención, se convirtió en secular circular anillar orbital espinal expuesta (vil rondanal asteroidal girando alrededor de tal  / cual centroidal nadal), costosísima en todos los sentidos posibles y contrasentidos imposibles.
>La constante carga por acumulación eterna de material espacial le ha traído espinosas, terroríficas  y dolorosas laceraciones espinales, sobre todo al eje que ahora sustenta al gigantesco mundo, su anillo dorsal.  El recuerdo de ella le duele también, pero aún le duele más saber que, ser gravitacionalmente ambiciosos de origen no tiene fin, aparentemente.
Ha pasado mucho tiempo desde la distante separación, pero la constante punzada a cada instante en su eje rotor, le es un eterno recordatorio estelar resonante.

{LUGAR: a 1,200 millones de kms del último punto de referencia conocido, TIEMPO hace13,000 años}
>Habiendo sido deambulantes empedernidos, han evolucionado a cuadrúpedos seres noctámbulos. Disponen de una tremenda visión, muy necesaria en esos tiempos y oscuridades. Plácidamente descansado sobre la copa de frondoso árbol, se encuentran. Ambos asidos de sus palmípedas garras, miran la noche, facinados por los pequeños puntos brillantes.
Ella le cuestiona: ¿Cuánto me quieres?
-Eres el centro de nuestro universo.
-Compruébelo, ¿Qué serias capaz de hacer por mi?
-Te bajaría el sol, la luna y las estrellas.
>Destella un nuevo y misterioso brillo en los hermosos ojos de la fémina, que clava su aguda mirada al cielo estrellado. No se necesita ser una geniuda para saber que algo verdadera extraordinario tuvo que haber hecho ese diminuto cuerpo celestial para ser diferente, cargando chico anillote -piensa.
Y mirando directo a los deseosos ojos del macho que tiene frente a ella.
-Si me quieres de verdad, Se capaz de vencer a la gravedad, párate y consígueme un anillo con una piedrota que opaque a la más brillante de las estrellas.
>Él aún no tiene conciencia, pero  carga con el prejuicio que enchuecó su destino cuando cogió por primera vez aquel rudimentario instrumento para partir nueces, utilizando su rebelde desviado dedo pulgar. Igual tiene el concepto que vive en un mundo perfectamente equilibrado, pero siente o mejor dicho presiente que cualquier cosa que haga o remueva, desencadenará consecuencias demenciales en su entorno, pero sus ojos inyectados de ardiente deseo ya no le permiten cuestionarse nada más. Ve la tremenda humanidad de esa bestial y peluda hembra. Su mirada está pérdida, ahora sólo tiene ojos para verla a ella, le fascina y hará lo que sea, posible / imponible para estar a su lado. Sabe, más bien, intuye que algo provocará con su indeterminante  determinación, pero ya no piensa, su sangre agolpando otros tentadores lares, no permite la presión hidráulica suficiente para que fluya el vital liquido hasta su primitivo cerebro, por tanto ya no alcanza a ver / apreciar su futuro. Él, pecaminoso, solo quiere al momento ese magnético monumento. De las consecuencias fatales / carnales que se encargue el destino, la eternidad o la prole.

{LUGAR: Aquí, TIEMPO simultáneo con dos Segundos de diferencia por RT (diferentes dimensiones escalares y espaciosas posiciones espaciales tripolares)}, 

>Men/t's coincidentes (uno G-n-T y el otro s-Two-9)  con serena frialdad, llegan a concisa conclusión:
-Sin excepción, todos los anillos, terminan causando dolor, algún día, tarde o temprano, créalo uno o no.

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