sábado, 20 de octubre de 2012

Ósculo oscuro

OSCULO OSCURO
x Stv

SI: ¿crees? eres res o ¿sabes.?
Que por la boca muere el pez,
La chiva por ídem al cuadrado,
El Mono por saber demasiado,
El zenzontle por su mega canto,
¿Por qué o quién mató al gato?

>La colisión es inminente e inevitable, figuratívamente hablando. Dos mundos completamente opuestos, cara a cara, viajado a estrepitosas y peligrosas velocidades. En el peor de los sentidos, el panorama del desenlace será exquisitamente fatal. Una franca bienvenida al frenético apocalipsis con tintes de éxtasis les espera a ambos seres y aún ninguno lo sabe. Por un lado, tal cual electrón, cargado con una pasmosa negatividad rayando en franca maldad y de frente, su contra parte correspondiente, la atractiva protona con su prominente positivismo eléctricamente muy atrayente. Siendo entes tan asimiles, la total empatia es a la enésima potencia.

>Cuando se habla en términos infinitesimalmente exponenciales, hay que considerar desde los miles de millones como unidad elemental hasta los fundamentales eones de números e incluso muchísimo más allá. De esas dimensiones estratosféricas se debe tomar como referente en el terrible / deseable encontronazo fenomenal, Aunque se diga lo contrario después del excelso evento ya no se vive, al menos no igual. Cuando se presenta y se presencia, el colosal espectáculo es fenomenal en toda la expresión y extinción de la palabra, que se trasforma en salpicante y (b)(v)ocalizante acción.

>Ése acuoso vehículo viajante está compuesto por más de cuatrocientas especies diferentes de valientes ménsis moustrosidades. La mente de cada ente de ése gigantesco ejército descerebrado, sólo sabe o intuye que va tras la inmortalidad, la más grande presa / gloria que se le puede otorgar a un guerrero (del tamaño o dimensión que éste fuere). De ese pequeño gran salto dependerá la perpetuidad de su gen, de su origen, de su especie en si. No saben porqué actúan así, pero su bárbaro instinto les dicta cual debe ser su primitiva / avanzada conducta para trascender, para procrear a como de lugar. Ese diminuto pensamiento multiplicado por un millón o un eón. De ese tamaño o dimensión es el deseo de conquista y ansia de penetrante invasión.

>Millones de seres patógenos (para ser exactos y tomando con cautela las dimensiones precisas, aproximadamente la misma cantidad de seres vivos que existen en cualquier otro habitad de cualquier otro sistema molecular, solar/estelar o galaxideral) en busca de la eternidad. Son voraces e insaciables, armados hasta los dientes con las más temibles, placenteras y vivíferas intenciones. Y cual kamikazes hipersuicidas, se lanzan en ensalivada manada al espacioso y vicioso vacío. Consientes, sus inconciencias supondrán que entrarán en esa desconocida y carnosa cavidad superior, que enfrentarán feroces batallas con sus símiles nemesis biunívocos; saben que la mayoría morirán, aún así se lanzan gozosos y dichosos. Ellas igual que ellos, de entrada, intentarán neutralizarlos y al final así será, ambos bandos por igual.

>La fase bacterio-invasiva concluyó, la etapa bio-química ha iniciado. El íntercambio salvaje de torrenciales fluidos salivales ha entrado en un contacto ligue lingual. El deseo por eliminar al intruso es natural de entrada. La neutralización por ambos bandos es inmisericorde. Sólo habrá una segura ganadora en esa lucha sin tregua y sin fín o sea mejor dicho con fin y efectivamente eso será, su fin y a la vez su supervivencia literal, quien será la gran vencedora; el perdedor también lo disfrutará. Será una súper, dúper, rete-contra y archi-mega experiencia, corrección, vivencia.

>Las sustancias empiezan a reaccionar en cadena, cual dominó, pero en caudalosas cascadas simultáneas de adrenalina, sustancia a tope aún antes del encuentro fatal, que pronto se transformará en vital. Dentro del colosal y candoroso cuerpo circulan internamente, en  conjuntiva y complicada complicidad, toda clase de sustancias y elementos, mismos que se han sintetizado en gloriosas serotoninas y éstas a su vez por la mezcla del oxígeno puro de esa profusa y acojedora caverna mutando a la inflamable oxitosina. La ya ardiente sangre, se ha oxigenado inmoral e indebidamente más de lo debido. La chispa se ha encendido.

>Enérgicamente, todas las alarmas, señales de emergencia y alertas se han activado. Las temperaturas corpóreas han aumentado a niveles letalmente peligrosos. Las puertas de la seudónima muerte chiquita han sido abrumadóramente semiabiertas. Las defensas, colapsosas y gozosas  están a punto de autoceder ante el encantador intruso invasor, La visibilidad es toda caótica, de oscuridad plena y satisfactoria, múltiples veces salpicado por brillantes descargas chispeantes de colorida energía, que presentándose y extiendiéndose como de rayo por todas las terminales nerviosas en toda esa mole, en formas simultáneas generan pecaminosas sensaciones tanto visuales como vibratorias. La experiencia es deliciosa e indescriptiblemente incomparable.

>La combinación de sustancias químicas y etéreas energías cósmicas han generado, o más bien, en la peor de sus acepciones, degenerado desorbitadas explosiones, que han logrando liberar las tan ocultas, preciadas y aún más deseadas de las sustancias, las endorfinas. Las torrentes cantidades de energía generada han provocado un caos en el sistema. Todos los catalizadores han entrado en acción. Las enzimas y hormonas expelen químicamente el antídoto para que retorne de las arítmicas y taquicardiacas ciento cincuenta pulsaciones por minuto, que casi provocan el colapso del mecanismo autoregulador de bombeo, intentando retornar a su estable estándar de setenta.

>La siguiente fase ha comenzado, pero intentar hablar de ésas incuestionables menesteres hormonales de cualquier suculento y tormentoso ser, sea del habitad o universo que sea, es como querer comprender el m(o)(e)nstruil comportamiento consecuente a la mensual mecánica lunar femenil. Explicar esos neuroquímicosensosensibles  y lunáticos fenómenos, equivale a lanzarse al vacuo infinito con todo y paracaídas, a sabiendas que dicho instrumento es inútil en ese espacioso éter. Sí acaso, sí se viajara acompañado, en su lugar, mejor un condón. Y parémonos ahí, no nos pase lo que al minino superior que por bocón le dieron chicharrón, así que chitón. ¿O; no?-dijo con voz, mirada y literalmente todo analítico él, el cacofónico anonimalévolo; Don: N:o.

miércoles, 17 de octubre de 2012

ID: PRECIOS@

ID: PRECIOS@
x Stv
«¿Soy yo o no?, he ahi el dilema»

Encontrábame deglutiendo tubérculo pueblense cuando de bote pronto y sin esperarlo, me encontré de frente con un conjunto de grafías inefables. De nuevo, por curiosidad, me vi obligado a enfocar mecánica y ópticamente el objetivo en cuestión, lleno (al principio, cómo siempre) de caracteres indescifrables. Acepto que los problemas que me acogen siempre serán mayores a cualquier texto o pretexto, aun así intento concentrar mi atención al imponer y poner mi mente en blanco o cuando menos en el limbo. Mi feroz mirada furtiva empieza a recorrer cada una de las líneas. Escudriño cada palabra lenta e íntegramente, sé de antemano, que encontraré un sin fin de inconsistencias y deslices gramaticales; las ideas o los conceptos son lo de menos. Escrupulósamente disecciono cada párrafo. Quiero ver al verdadero protagonista escrito dentro de cada renglón; creo que descubriré, incluso, sus más oscuros y siniestros pensamientos, sus miedos o terroríficas fobias, pero mi inocente instinto me dice que en ésta ocasión no será igual.

Mi historia podría ser la tuya, la de él, la de una o un cualquiera o ningun@, incluso, quizás, la de ell@s; al final, aunque siempre lo nieguen, todas las patrañas son iguales, excepto ésta que es real, porque está basado en contundentes hechos verídicos y científicamente comprobados, pues se trata de ti. Desde hace mucho tiempo obsesivo investigo / observo / escribo sobre tú persona y  seguramente ni cuenta te habías dado. Dirás que no te conozco, que no sé nada de ti. Sé lo suficiente. Estás pensando: ¿Qué es ésto: Una broma pesada, una mala jugada de algún escritor demente quien desea penetrarse en lo más recóndito de mi ser? -me cuestiono, nuevamente- ¿Seré tan transparente? ¿Me delatará mi forma de hablar, lo que digo o cómo lo digo o la forma en que garrapateo las cosas? ¿Qué podría ser?

Idiota / indiorante, pues ¿qué se cree? Cómo si de verdad pudiese conocerme. No tiene ni la menor idea de quién soy, mucho menos lo que pienso o de las cosas que me ha tocado vivir. ¿Qué podría saber éste desgraciado de mi? ¿Tendrá el poder de leer la mente? NO, que absurdo. Estoy entrando en una demencial paranoia. No hay forma de que él sepa lo que pienso. Mejor dicho, para empezar: ¿sabrá lo que piensa él?, ¿pensará?. Tengo la idea de que nada más escribe por escribir, un instinto salvaje de decir por decir, sin poder decir nada. Él no puede saber más de mi que lo que yo sé de mi mism@, que es.., que es… Ironías, parece que no sé mucho de mi.

Del documento atiborrado de signos inescrutables, que intentaban hablar sobre lo paradójico de mi identidad,  que ni al final o al principio me dijeron nada o mucho menos algo, me encuentro en éste preciso punto, que en realidad es coma, donde leo y releo otra vez y no encuentro sentido alguno a las palabras aquí plasmadas. Sigo adelante en automático, nada más para que los demás, que igual me están estudiando y viendo leer éste texto, no juzguen mi falta de atenta y adiestrada atención. Desconecto mi cerebro y pienso en otras cosas mucho más agradables, mucho más provechosas que yo mism@. Porque a mi, nadie me va a cuestionar, mucho menos intentar concentrarse en mi ser. Él, ni nadie puede saber nada de mí porque ni yo mism@ se quien soy.

Confundid@, aturdid@ y cansad@, dejo la lectura. Nada entendí / aprendí. Sólo pude recordar, casi al final (entre párrafos y puntos, la siguiente línea / frase  indescifrable que estaba escrita ahí / aquí:

Quieras o no, TÚ eres e/l/a hero/ína/e de ésta película, ¡A/p/m/á!

-¡BAH! aquí todo suena a prejuiciosas, precipitadas visiones y conjeturadas moralinas o dichos ilógicos, para empezar por que yo ni siquiera se leer, mucho menos entre líneas.  Es más ya ni  me encuentro aquí, ya me fui (me llevaron y chamaquearon) desde hace rato y ahí está e/l/a de a lado, que le consta, o ¿no, vale?

lunes, 10 de septiembre de 2012

I LIKE AND CHOMP YOU


I LIKE AND CHOMP YOU
Por Stv
Xoxo & a lot of little bits
Es luna nueva. Las calles en tinieblas se encuentran prácticamente desiertas. Nadie en su sano juicio se atrevería a salir. Ahora nos encontramos atrincherados en éste derrumbado escondrijo, juntos pero separados a la vez, tú y yo. Tan sólo a unos miserables veinte metros de inalcanzable distancia. Nunca entendí el significado de la expresión: tan lejos y tan cerca, hasta hoy. Existen muchas cosas que no entiendo y quizás jamás entenderé, quizás por eso, mientras más vueltas le doy al asunto no alcanzo a comprender el motivo real de nuestro silencioso distanciamiento que nos separa. Y no hablo del que físicamente vivimos en éste momento, por las evidentes y terroríficas circunstancias. Quien sabe que nos ocurrió. Después, pasó lo que pasó y desde entonces no nos hemos vuelto a hablar más.
Todo comenzó unos días atrás, cuando me preguntaste: ¿Qué parte de mi te gusta menos? Porqué me hacías esa clase de preguntas. Sabía que respondiera lo que respondiera estaba perdido. Te respondí que me fascinaba todo. Luego, la pensaste mejor y con un giro de ciento ochenta grados en posición invertida y máxima dificultad, me la reviraste peor, al cambiarme tu cuestionamiento a: Entonces dime lo que más te gusta de mí. Ya no supe que responder. Ese fue el motivo inicial de nuestro distanciamiento. Si acaso algo no me gusta de ti es tu silencio. Lamentablemente en aquel momento no supe o no pude decírtelo y ahora que quiero gritar lo que más me gusta de ti, debo callar, nuestro mutis es obligatorio por ambas partes, de ello depende nuestras vidas. Tú silencio es insoportable.
[CONCENTRACIÓN], [VIGILANCIA], [DIVAGACIÓN], [SUSPIRO: ¡Ahhhhh!] [PENSAMIENTO: Tuuú, Tú, Tú, Tú, Tú, Tú, Tú, Tuuuuuú ♪] Tú estás siempre en mi mente. Hasta mis pensamientos armonizan musicalmente cuando pienso en ti, logras que todo mi mundo se convierta en un paraíso aún en las peores, caóticas y apocalípticas circunstancias. Ya nada me da miedo. Aun cuando sólo pueda verte a lo lejos, el solo hecho de observarte me inspira y llena de remansa tranquilidad. Te veo y quiero comerte con los ojos, no puedo negar mi hambre por tus carnosidades como toda viril bestia. Cubrir cada milímetro de tu huesudo cuerpo con toda clase de succiones y mordidas, llenarte de abrazos y caricias, recorrer cada parte de tu salada y enterregada piel con mi lengua. Hacerte toda clase de cosas malas, aunque sé que eso solo sucederá en mis pensamientos, si acaso en mis sueños, aunque hace mucho pero mucho tiempo desconozco el significado del mismo. Ya que la única función vital, que nos mantiene en vida es vigilar. Aunque entre pestañeo y pestañeo no está mal echarte una miradita, un ojo al gato y otro al garabato, a nadie le hace daño, aunque presiento que al final tú serás mi perdición, si no es que ya lo eres, pues me pierdo constantemente en ti. Pierdo mi juicio, sentidos y todas las sensaciones: dolor, sueño, incluso hambre. Esa, el hambre, es una de las primeras sensaciones a las que el cuerpo deja de acostumbrarse cuando los alimentos tradicionales han escaseado en su totalidad, al menos los alimentos procesados o elaborados tradicionalmente. Mis hambrientos pensamientos me vuelven a llevar a ti. Tu imagen desnuda en mi mente empieza a dar vueltas. Mis bestiales instintos bombean e inyectan grotescos y violentos torrentes sanguíneos por cada uno de mis músculos, arterias y venas. La adrenalina mezclada con altas dosis de lujuria y ardiente deseo condimentado conjuntamente con tu nauseabundo aroma, ciegan mi vista y lucidez. Los instintos dormidos de la bestia salvaje habitados en mi, han sido excitados. La hibernación ha terminado.
No le echo la culpa al destino, ni a ti, ni a mí, la mayoría le echan la culpa al Kriptonian Fried Chichichigen. Todos los que probaron esa cosa o la otra, sucumbieron o saben que pronto llegará su hora, es inevitable. Pero cuando te encuentras frente a ella o ellos, era inevitable no sucumbir, sus aromas atrayentes, sus tersuras texturas deliciosamente sazonadas. Hablo tanto de las exquisitas crujitóxicas quadripechugas tanto como los sabrosísimos seamonkeys con sabor a camarón artificial, incluidos como graciosa botana dentro de la Cajita Mágica. Algunos suponen que su cara, la del anfibio animado, pintada de payasito maromero con bioplutonio contaminado fue lo que inicio el mal. Después vino el colapso. Los efectos secundarios no fueron inmediatos, se dieron paulatina y aleatoriamente, uno a uno empezaron a caer. Creo que el siguiente seré yo.
[TRANSFORMATION: Argggggg¡] I feel a burning and intense pain (I think that is a broken heart). Whatsapps woman?. I'm your involuntary automaton. I move toward you very slowly but just blink and when I open my eyes, I just in front you. Only you smiles and pronounces: Tú, tú, tú, tú,, tuuu ...
I answer with my last breath anxious: Braaaaiiiinnnn.
Twitter@sesorias

sábado, 25 de agosto de 2012

EMBROLLO DE BOLSILLO

EMBROLLO DE BOLSILLO
> por Stv
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Lo único que tenemos es en lo que creemos. Todo lo demás es material e invaluable.
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> Usted me cuestiona que: En qué cosas cree un incrédulo como yo.  Así como creer en algo, lo que se dice creer, creer, pues no, no creo en nada. Sé que creer que no se cree en nada es ingenuo e incrédulo, por no decir incoherentemente incongruente. El punto es que si involuntariamente a fuerzas me viera y tuviera  la necesaria obligación de creer en algo, en lo único que indudable e irrefutablemente podría creer seria en lo que tengo en mi bolsillo; el sólo hecho de sentir el contenido del mismo me hace no dudar de su existencia. Eso entiendo o al menos eso creo.

> Comprendo que desde su perspectiva y ante la evidente ausencia de un prominente abultamiento en mi bolsillo, pareciese que no tuviese nada.  Al principio y al final cada quien guarda para sí sus más inapreciables valores, de la misma forma que todos lo hacen hoy o desde como hace algunos cuantos decenios de miles de añales, casi, casi, casi lo estoy viendo, como si hubiera pasado ahorita.
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> Sin temor a equivocarme, creo que así fue: Primero fue la nada, de ahí todo. La nada era de nadie, aunque también lo era de todos porque todos poseían ese algo que era nada. Aunque a ciencia cierta, que en éste caso sería incierta, ya que poseyendo nada lo tenían todo. Al menos las cosas valiosas que ni eran cosas ni menos poseían valor, pero si apreciadas por todos aunque no valieran nada, ya que la nada abundaba pues era de todos y todos la querían aunque nadie la tuviera. Aun así había de todo, quizás por eso nadie aspiraba a nada, pues todos tenían todo, pero cuando lo todo y lo mucho se hizo poco y terminó siendo nada, lo poco que era algo empezó a valer mucho y lo mucho que había sido todo se hizo poco por no decir nada. Entonces se hizo todo para unos, que eran los menos, lo hicieron más pero al mismo tiempo lo hicieron menos, pero menos valiosos aunque no inestimable, ya que nada era nada antes que la poseyeran todos, cuando en todo reinaba la nada y la paz estaba en todos. Ahora lo que antes era de todos algunos lo quieren todo. No era de nadie la nada hasta que algun alguien algo se le hizo todo. 
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> Como verá, no creo en nada o más bien creo que la nada lo es todo y suponiendo que en mi bolsillo no haya nada cómo bien supone, también creo que mi estrecho bolsillo tiende a ser constante y sonantemente  ocupado por un espacioso aunque limitado vacuo. En ese enrarecido vacío hay de todo, desde inertes pelusas voladoras hasta leves moronitas de galletas con felices ácaros incluidos quienes se deleitan ante gigantesco y eterno manjar, algunos residuos muertos de piel y uñas que flotan dentro de ciertas molécula de sudor y carbono, que en muchas ocasiones, por razones desconocidas  se combinan con algunos átomos de tonsol y con otras tantas de alcohol y se forman extrañas cadenas de ácido ribonucleico ribosómico. Y entre los electrones y protones de esos nuevos  y viciados elementos, los cuales están separados por distancias siderales, tengo la plena y certera seguridad de que existe, en algún lugar en medio de ese traslúcido y demencial océano de éter, un mundo cuadrado, que no es un paralelípedo sino un esferoide, ni tampoco es terrenal sino una rígida pero quebradiza burbuja opaca en donde habita un axiomático e inescrutable ser gris que cada rato se cuestiona y se palpa la posadera a ver si aun conserva en el bolsillo su abultada cartera, aunque jamás de los jamases se cuestione su contenido, ni la procedencia del mismo. Ésa cuestión a cuestas pudiese parecer contradictoria, incuestionable e inclusive cacofónica a la vez y cómo ves, sí, sí lo es, ese es el estigma de éste paradigma enigma. Hay quien lo tiene todo y se siente nada, otros que teniendo nada sobreviven como si lo tuvieran todo o mucho pero muchísimo peor los que se creen todo, imponen todo y lo toman todo pero que en realidad son nada y viceversa los que se imaginan nada y lo viven todo.
Al final cada quien cree y es lo que trae en su bolsillo, en éste caso mi nada lo es todo y me aferro con evidente e invidente fe a ello.

sábado, 18 de agosto de 2012

a DIOS 22


A **D.I.O.S. 2.2.
Por Stv
Mientras se visualiza así mismo cruzando
sus no tan imaginarios y bifurcados dígitos,
el *Big Brother© computa: Changuitos.
(Al fin) El ser fue humano. No era cosa irrisoria o incongruencia alguna, mucho menos un cuento. Fue cosa seria y pasó en un futuro alterno.
        Sodoma y Gomorra hubiesen sido peccatas minutas en comparación a las suciedades de aquella lejana y avanzada comuna. Fueron tiempos en que desconfiar de uno era cosa cotidiana, de la propia sombra aún peor y contimás de lo demás.
        Los hommos evolucionaron exponencialmente, pronto se adjudicaron el sapiens sapiens sapienest. Su creciente inteligencia provocó grandes avances, tanto en el campo científico como en el descubrimiento introspectivo de sí mismo, explorando y explotando sus conocimientos a la máxima potencia; provocando y logrando conocerse en múltiples formas y facetas, tanto para bien como para mal.
        En el área tecnológica, la inventiva fue sorprendente. Como por arte de magia o generación espontánea, un sinfín de ingeniosos utensilios empezaron a reemplazar cualquier actividad (manual o mental) que requiriese el mínimo esfuerzo. Había de todo, desde aparatos teletransportadores que evitaban que se caminara, a complejos sistemas ordenadores intraneurales (para agilizar el cálculo mental), de visores intramuros o/e intrasueños con rayos XXX en muticronomía 5-D con funciones editables, a la aplicación de la electrogenomía en correcciones conductuales (en fase experimental aún) por citar algunos sorprendentes descubrimientos. Era vivir un sueño, una nirvana que pronto se transformaría en averno.
        Ahora (el ahora de aquel paradójico tiempo que en convergencia paralela será o pudiera estarse conceptualizando en éste preciso instante, pero en otra dimensión, frecuencia o plataforma digital) en aquel industrializado y computarizado mundo, cualquier mortal dispone de esos obedientes ciberesclavos servomecánicos que cumplen con suma actitud y exactitud lo que se les ordena; función para el cual han sido diseñados, fabricados y programados por su creador. No existe margen de error. Inteligencia artificial tecnológica al servicio y beneficio de señor.
        Y todo gracias a la automatización aunada al peligroso y poderoso lenguaje analítico. Los inconvenientes de la programación fueron sus irracionales e inflexibles algoritmos carentes de sentimientos. Procesaban la información sin analizarla. Su ilimitada capacidad de decisión se limitó a la exacta lectura de una serie de instrucciones previamente introducidas que permitían realizar diversas actividades complejas y repetitivas en forma automática, sin equivocarse o cuestionarse nada jamás. Su inflexible carencia de reflexión fue, precisamente, el peligro que nadie vio en esa vil arquitectura programil.
        Pronto se percataron de las bondades y terrores de sus fieles mecanismos autómatas que lo hacían todo. Disponer de tanto tiempo para meditar sobre la inmortalidad del cangrejo y la suya propia, provocó un simultáneo acto de congruente autoinconciencia. Las hordas se percataron que ni en éste terrenal mundo, ni mucho menos en algún otro celestial o infernal lugar, pagarían jamás las consecuencias de sus actos, por graves o misericordiosos que éstos hubiesen sido.
        Y pensar que para la eclosión y control de Sion fue considerada la caja idiota. Hoy, en confabulación con el Teraservidor *B.B.© y su genial equipo de colaboradores, han logrado alcanzar el pináculo técnico al reinstalar y reiniciar en el sistema la última versión mejorada del programa **Display Information Operating System 2.2.
En ésa disfuncional y biunívoca relación, por un lado dicen:
-  Bendito sea el gurú que logró la conciliación de los programadores, hackers, trolls y ninis. Su unificada sapiencia pudo corregir los bugs dañados.
Del otro lado una naciente inspiración en forma de irracional razonamiento:
-  Añoro la versión anterior a D.I.O.S., que en su menú contextual existía la opción de libre albedrío y nos permitía (hac)ser algo. Sin duda, no somos nada.
        Un Bzzzz eléctrico suena, se ha generado un cambio de polaridad en la estructura tatemaneuronal principal, la negativa mentalidad subversiva ha sido trasformada en un positivo pensamiento motivador. Todos son incuestionables y bien comportados conciudadanos. Los unos, los más, están felices y en pash. El resto, los ceros (como al principio) en Stand bye...


TWITTER@sesorias

miércoles, 18 de julio de 2012

Príncipe

De las profundidades del pasado un cuento de antes. http://t.co/7Bxkpms2 -- Stv (@sesorias)

sábado, 30 de junio de 2012

Xoho Tarento: Gracias a Dios que nos vamos encontrando los traspapelados. Yo soy de esos a quienes está vedado escribir frases como “siempre he pensado que esto es así”. Mis convicciones son tan inestables que me duran más los zapatos, unas medias suelas me aguantan hasta cuatro meses… Una idea en cambio, se me deshoja en un par de semanas; por eso estimo en más unos tenis que un libro de filosofía, ya que a ambos los someto a la única crítica que realmente vale: “el camino”. Oscar de la Borbolla. (Enviado por Seesmic http://www.seesmic.com)